22 de octubre de 2019
3 de marzo de 2009

Israel confiere a Clinton una serie de indicaciones a seguir en sus negociaciones con Irán

JERUSALÉN, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

Israel planea presentar una serie de indicaciones a la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, que tendrá que acatar si Washington quiere incorporarse a las negociaciones con Irán que giran en torno a su programa nuclear.

Clinton, que llegó ayer a Tel Aviv, se reunirá con los líderes israelíes en Jerusalén en las próximas horas y mañana con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas.

Las indicaciones formuladas conjuntamente entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Defensa, así como por el primer ministro israelí en funciones, Benjamin Netanyahu, ya han sido entregadas a la comitiva estadounidense. El documento recomienda que Israel adopte una postura positiva en las conversaciones entre Washington y Teherán, aunque propone algunas formas para minimizar lo que los oficiales israelíes consideran como "riesgos inherentes" que pueden surgir tras el encuentro.

Entre los requisitos impuestos por Tel Aviv destaca que se incluyan más sanciones en las conversaciones contra Irán, siempre en el marco de lo establecido por el Consejo de Seguridad de la ONU. De lo contrario, Irán y la comunidad internacional entenderán que las conversaciones concluyen con la aceptación del programa nuclear iraní.

PLAN DE ACCIÓN

Asimismo, antes del encuentro, Estados Unidos deberá formular un plan de acción conjunta con Rusia, China, Francia, Alemania y Reino Unido, para acordar qué hacer en caso de que fracasen las conversaciones.

Otro punto clave para Israel es fijar un margen de tiempo determinado, para prevenir que Irán complete su programa nuclear, por lo que las conversaciones se deben presentar "a la nación enemiga" como un ultimátum, según informaciones recogidas por el diario israelí 'Haaretz'.

Estas indicaciones fueron aprobadas previamente por el primer ministro, Ehud Olmert, la ministra de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, y el ministro de Defensa, Ehud Barak en una reunión celebrada la semana pasada con altos cargos de Defensa.