6 de abril de 2020
27 de abril de 2008

Israel podría estar preparando submarinos con capacidad nuclear para disuasión contra Irán

JERUSALÉN, 27 Abr. (Reuters/EP) -

Israel ha contratado en Alemania la fabricación de cinco submarinos tipo Delfín, un buque que podría transportar armamento nuclear y que garantizaría la respuesta hebrea a un posible ataque iraní. Sin embargo, los Delfín no tienen capacidad para transportar misiles de largo alcance, por lo que tendrían que desplegarse en el golfo Pérsico, un mar que, si obviamos el canal de Suez, controlado por Egipto, se encuentra a más de un mes de recorrido desde las costas israelíes mediterráneas.

La hipótesis no es nueva, puesto que ya ha sido planteada por Shlomo Erell, autor del libro de suspense 'Undersea Diplomacy'. Anticipándose a una posible confrontación con Irán, cuyo líder afirma que el Estado judío debería ser "eliminado del mapa", Israel ha decidido desplegar en secreto un submarino cerca de la costa de su archienemigo, pero ¿cómo?.

El libro de ficción plantea que, ante la imposibilidad de utilizar el canal de Suez por parte de buques militares en misión secreta, Israel podría utilizar el casco de un petrolero para ocultar el submarino y llevarlo así en un periodo de tiempo muy corto hasta el golfo Pérsico, desde donde podría atacar el territorio iraní.

Sin duda es un libro de ficción, pero Erell no es solamente un novelista, también es un ex almirante con experiencia en el planeamiento estratégico militar israelí.

"Es pura ficción, pero es una ficción basada en información," declaró Erell al ser interrogado sobre si su libro reflejaba cómo la flota israelí de submarinos clase Delfín podría ser usada contra Irán.

Actualmente Israel cuenta con tres submarinos Delfín y dos más que han sido encargados a Howaldtswerke-Deutsche Werft, una división de construcción de buques civiles y militares propiedad de ThyssenKrupp. Se trata de una versión modificada desarrollada especialmente para la Marina israelí en el marco de la cooperación germano-israelí.

La cuestión de los submarinos es objeto del más férreo secreto, ya que se cree que pueden transportar misiles con ojivas nucleares. Los analistas creen que los Delfín son las armas de "segundo ataque" de Israel, un concepto heredado de la Guerra Fría y la doctrina de Destrucción Mutua Asegurada por el que un país busca garantizar la destrucción de su rival incluso después de que su propio territorio ha sido arrasado. Una "plataforma" nuclear en el mar supuestamente es la mejor garantía para lograr este objetivo.

Irán, sin embargo, niega estar intentado hacerse con armamento nuclear y los expertos independientes creen que está a años de distancia de tener tal capacidad. Otros, en cambio, consideran que la adquisición de submarinos por parte de Israel podría formar parte de una estrategia para frustrar la amenaza que supondría una República Islámica nuclear.

¿OBJETIVOS MUY DISTANTES?

"No hay nada en el horizonte que sugiera que Irán tendrá la capacidad de eliminar los medios nucleares de Israel", estimó Sam Gardiner, un coronel retirado de la Fuerza Aérea estadounidense. Los Delfín, según afirmó, podrían ser parte de "una capacidad convencional para manejar el número de blancos que Israel cree necesitará tener a su alcance en caso de un ataque preventivo".

La aviación israelí ya atacó y destruyó en 1991 el reactor nuclear que había construido el régimen de Sadam Husein y ha insinuado que podría hacer lo mismo con las instalaciones iraníes si las iniciativas diplomáticas lideradas por Estados Unidos no logran frenar los planes de Teherán.

Sin embargo, la incursión de Irak fue contra un solo emplazamiento, relativamente cercano a las fronteras israelíes. Los objetivos en Irán podrían ser demasiado numerosos y distantes para la Fuerza Aérea israelí, en especial porque es posible que los Estados árabes que tendrían que atravesar sus aparatos no les dieran permiso para sobrevolar su espacio aéreo.

Se da por hecho que Israel tiene misiles balísticos, pero su pequeño tamaño podría hacer que los lanzamientos sorpresa sean imposibles: una prueba con misiles en enero se convirtió en noticia en minutos, ya que los asustados residentes de las ciudades cercanas informaron sobre el estruendoso despegue.

Los submarinos podrían ser la solución a este problema, sobre todo si lograran alcanzar las aguas iraníes. Además, necesitarían un número mínimo para poder mantener siempre a un submarino ante las costas de la República Islámica y cinco --la cantidad de Delfín encargada-- encaja en esta teoría.

La pregunta, sin embargo, sigue siendo cómo podrían llegar rápidamente los submarinos hasta el golfo Pérsico. Fuentes de la Marina israelí aseguran que los Delfín no usan el canal de Suez para evitar ser inspeccionados por los capitanes de puerto egipcios.

Eso significa que, para llegar al Golfo, Israel tendría que recurrir a fantásticas artimañas como las de 'Undersea Diplomacy' o enviarlos a través de Gibraltar, rodeando África y la península Arábiga, un viaje que duraría al menos un mes.

Jason Alderwick, un analista marítimo del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres, se muestra escéptico. "No me creo la idea de una rotación. Estos submarinos no han sido adquiridos con la idea de funcionar en el Golfo," dijo.

Los Delfín funcionan con energía convencional en lugar de nuclear, por lo que necesitan reabastecimiento y mantenimiento regular. Por eso Alderwick los cree más adecuados para misiones cercanas al Mediterráneo.

Israel también tiene acceso al mar Rojo por medio del puerto de Eilat, pero fuentes de la Marina aseguraron que no hay planes de atracar allí los submarinos, ya que el angosto mar, compartido con varios Estados árabes, es vulnerable a bloqueos en los estrechos de Tirán.

ELEMENTOS DE DISUASION NUNCA USADOS

Al estar tan vinculados al Mediterráneo, los analistas señalan que los Delfín israelíes podrían presentar una amenaza de "segundo ataque" contra Irán sólo si transportan misiles nucleares capaces de dar en el blanco a distancias de hasta 1.500 kilómetros.

Lee Willett, del Real Instituto de Servicios Unidos para Estudios de Defensa y Seguridad, destacó que los Delfín no cuentan con tubos verticales como los usados por los grandes submarinos occidentales y soviéticos capaces de lanzar misiles intercontinentales.

Las pruebas de la Guerra Fría mostraron que las ojivas nucleares son demasiado pesadas para ser transportadas en misiles a larga distancia, así que Israel sólo podría atacar a Irán con ojivas convencionales si éstas son lanzadas desde el golfo Pérsico, explicó.

En ese caso, indicó Willett, el Delfín delataría de inmediato su presencia y su situación de falta de apoyo probablemente lo condenaría a ser destruido por las fuerzas iraníes supervivientes al ataque.

"El objeto de un elemento de disuasión es que nunca sea usado," afirmó Willett. "Al diseñar los Delfín como una plataforma de segundo ataque, imagino que los israelíes estaban pensando que 'no es ideal, pero es lo mejor que tenemos'", agregó.

Israel mantiene su programa de armas nucleares en secreto con una "ambigüedad" calculada, ya que se presenta como una protección ante los enemigos regionales, aunque que elude el tipo de provocación que podría generar una carrera armamentística.

Erell parece apoyar esta idea forma de pensar. El mensaje de su libro --que ha generado un modesto debate en Israel-- es que hay formas de "usar un submarino sin recurrir a la guerra. "Se trata de cómo afectar el arte de gobernar", aseveró.