16 de octubre de 2019
19 de febrero de 2014

Karzai condena el asesinato en Peshawar del exministro del Gobierno talibán afgano Abdul Raqib Tajari

MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presidente afgano, Hamid Karzai, ha condenado firmemente este martes el asesinato a tiros en la localidad paquistaní de Peshawar de el mulá Abdul Raqib Tajari, quien fuera ministro de Refugiados durante el Gobierno talibán en Afganistán (1996-2001) --conocido como Emirato Islámico de Afganistán--.

El mandatario ha indicado que Tajari "sacrificó su vida a través de su trabajo para resolver de forma pacífica el conflicto en Afganistán", según ha informado la agencia afgana de noticias Pajhwok.

Tajari, que pertenecía a la etnia tayika, era considerado como uno de los más altos cargos talibán en favor del proceso de paz con el Gobierno afgano.

"El maulvi --nombre honorífico que se da a los ulemas-- Tajari, exministro de Refugiados durante el régimen talibán, apoyaba la paz y la reconciliación en Afganistán. Abrazó el martirio al regresar de Dubai, donde participó en un encuentro convocado por el mulá Aga Jan Mutasim para discutir la paz", ha indicado Karzai a través de un comunicado.

Tras el encuentro, Mutasim, exministro de Finanzas del Gobierno talibán, afirmó que durante el encuentro celebrado en Dubai, los participantes insistieron de forma unánime en la necesidad de encontrar una solución pacífica al conflicto.

En este sentido, Karzai ha indicado que el Gobierno pidió durante el encuentro a los líderes talibán que regresen al país para iniciar un proceso de paz y subrayó que no existe una seguridad real para ellos fuera del país, especialmente para los que trabajan por la paz.

El asesinato de Tajari tuvo lugar apenas dos meses después de que el alto cargo talibán Nurulá Hotak --un hombre muy cercano al líder espiritual de los talibán, el mulá Omar-- fuera asesinado en la localidad paquistaní de Quetta. Asimismo, el alto cargo de la Red Haqqani Nasiruddin Haqqani fue asesinado en noviembre de 2013 en Islamabad.

La semana pasada, el Gobierno afgano liberó a decenas de presuntos milicianos talibán de la prisión de Bagram a pesar de las críticas de Estados Unidos en un intento por relanzar las conversaciones de paz.

Pakistán apoyó la llegada al poder de los talibán en Afganistán a mediados de los 1990 y es considerado crucial en los intentos por parte de los gobiernos afgano y estadounidense de tender la mano a los líderes insurgentes que huyeron al país vecino tras el inicio de la ofensiva internacional en 2001.

Sin embargo, Kabul acusa desde hace tiempo a Islamabad de mantener un doble juego, argumentando que su vecino, que también tiene una insurgencia talibán en su territorio, se pronuncia públicamente sobre la paz pero permite que elementos de su Ejército boicoteen cualquier proceso.

Tras su llegada al poder en junio de 2013, el primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, afirmó que "Pakistán mantiene un fuerte y sincero apoyo por la paz y la reconciliación en Pakistán". "Estamos plenamente de acuerdo en que este proceso debe ser incluyente y dirigido por los afganos", dijo.

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