28 de febrero de 2020
24 de mayo de 2008

Miles de personas se manifiestan contra la violencia xenófoba en Johannesburgo

JOHANNESBURGO, 24 May. (Reuters/EP) -

Miles de personas se manifestaron el sábado en la ciudad más grande de Sudáfrica pidiendo el final de la violencia xenófoba en la que han muerto más de 40 inmigrantes africanos y han huido decenas de miles.

Miles de personas pararon el tráfico en el distrito financiero de Johannesburgo portando pancartas que decían "La xenofobia duele como el Apartheid", y "Plantamos cara contra la xenofobia". La gente del distrito de Hillbrow, hogar de muchos inmigrantes africanos, aclamó a su paso a la manifestación, convocada por organizaciones eclesiásticas y sindicatos de trabajadores.

Al menos 42 personas han muerto y más de 25.000 han tenido que irse de sus casas durante 13 días de ataques de multitudes que han apuñalado, apaleado y quemado a inmigrantes de otras partes de África, a los que acusan de quitarles el trabajo y aumentar el crimen. Según la Policía, las diferentes barriadas se mantenían tranquilas el sábado, aunque la víspera se quemaron y saquearon tiendas en Ciudad del Cabo.

El Gobierno ha sido criticado por su lenta reacción para acabar con la violencia, la peor desde que acabó el apartheid hace 14 años, y por no afrontar adecuadamente el problema de la pobreza, a la que se atribuye el estallido de violencia. El conflicto empezó el 11 de mayo en la barriada de Alexandra, en Johannesburgo, y se ha extendido a Ciudad del Cabo y Durban, la ciudad portuaria del este del país.

El superintendente Andre Taut indicó que se habían quemado y saqueado tiendas en el asentamiento chabolista de Du Noon y en Kraaifontein, a las afueras de Ciudad del Cabo, así como en Khayelitsha, la barriada más grande de la ciudad y donde viven en torno a un millón de personas.

"La mayoría de los incidentes (del viernes por la noche) ocurrió en Khayelitsha, donde hicimos todo lo que pudimos para proteger a la comunidad", dijo Traut. La mayoría de los extranjeros dejaron la zona voluntariamente o fueron escoltados por la Policía.

El ministro sudafricano de Asuntos Exteriores dijo el viernes que la violencia es vergonzosa para el Gobierno y que crea una "imagen muy mala" del país. Nkosazana Dlamini-Zuma dijo en Moscú que el Gobierno tratará con ello de forma concluyente.

Manala Manzini, responsable de la Agencia Nacional de Inteligencia, dijo el viernes que algunas personas relacionadas con las antiguas fuerzas de seguridad del apartheid estaban avivando la violencia.

Esta semana, el presidente Thabo Mbeki autorizó al Ejército a intervenir para acabar con la violencia. Los disturbios se han producido en medio de cortes de energía y un creciente descontento social, que ha preocupado a los inversores de la mayor economía del continente.

También las autoridades del sector turístico han mostrado su preocupación porque los visitantes extranjeros se mantengan alejados del país. Sudáfrica espera atraer a medio millón de turistas más para el Mundial de 2010.