19 de septiembre de 2019
3 de mayo de 2014

La ONU advierte del peligro de que el aumento de la violencia en Sudán del Sur provoque un genocidio

NUEVA YORK, 3 May. (Reuters/EP) -

Naciones Unidas ha advertido este viernes del peligro de que el aumento de la violencia étnica en Sudán del Sur acabe provocando un genocidio, mientras los miembros del Consejo de Seguridad debaten sobre la imposición de sanciones para instar a las autoridades a poner fin al conflicto.

Miles de personas han muerto y más de un millón han tenido que huir de sus casas desde que comenzase el conflicto el pasado mes de diciembre, entre las tropas que respaldan al presidente sursudanés, Salva Kiir, y los soldados leales al exvicepresidente, Riek Machar.

Estos enfrentamientos han agravado las tensiones étnicas, ya que tanto Kiir como Machar proceden de grupos étnicos rivales, los 'dinka' y los 'nuer', respectivamente.

El asesor especial de Naciones Unidas para la Prevención del Genocidio, Adama Dieng, y la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navy Pillay, han comparecido ante el Consejo de Seguridad para explicar la situación actual en de Sudán del Sur.

Dieng ha hecho referencia a la masacre de cientos de civiles en Bentui por motivos étnicos y al ataque a una base de Naciones Unidas de Bor hace un mes, indicando que estos dos incidentes han cambiado el curso del conflicto.

"Si este tipo de ataques no se detienen de inmediato podrían llevar al país a una situación grave de violencia que podría general una espiral fuera de control", ha advertido Dieng, que ha visitado Sudán del Sur junto a Pillay.

"En la situación actual observamos elementos que podrían catalogarse como factores de riesgo de genocidio y otros crímenes atroces", ha subrayado el asesor especial de la ONU para la Prevención del Genocidio.

Por su parte, Pillay ha mostrado su preocupación por el hecho de que tanto Kiir como Machar están inmersos en "una lucha puramente personal por el poder, con muy poca o ninguna preocupación por el espantoso sufrimiento que se infringe a su población".

Durante su visita al país, Pillay y Dieng advirtieron a ambos líderes de que podrían ser "inevitablemente objeto de investigaciones internacionales sobre su conocimiento de los crímenes de guerra y contra la Humanidad cometidos por sus subordinados, además de su incapacidad de adoptar medidas para prevenirlos".

sobre el alcance de su conocimiento de los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos por subordinados bajo su autoridad y su incapacidad para tomar medidas razonables para prevenir tales crímenes ".

CONSEJO DE SEGURIDAD

Varios miembros del Consejo de Seguridad han instado a que la situación del país sea estudiada por la Corte Penal Internacional (CPI). La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Samantha Power, ha instado a los miembros del consejo a estudiar la imposición de sanciones para frenar los ataques contra civiles.

Power ha explicado que durante los próximos días su Gobierno solicitará modificar el objetivo de la misión de la ONU en Sudán del Sur (UNMISS) para que se centre más en proteger a los civiles, vigilar el respeto a los Derechos Humanos, además de entregar alimentos y otros suministros de emergencia.

Por su parte, el embajador ruso ante la ONU, Alexander Pankin, ha indicado que la imposición de sanciones debería abordarse "con extrema cautela" y que debería estudiarse la opinión de los principales actores del país sobre esta iniciativa.

"Nuestra amplia y colectiva experiencia ha demostrado que las sanciones están lejos de ser una panacea y que nunca han sido un instrumento eficaz para conseguir una solución pacífica de un conflicto", ha subrayado.

Las declaraciones de Pankins han tenido lugar en el marco de las sanciones que tanto Estados Unidos como la Unión Europea han impuesto sobre varios individuos y empresas rusas por el agravamiento de la crisis en Ucrania.

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