3 de junio de 2020
8 de abril de 2020

La OPAQ acusa por primera vez a Siria de una serie de ataques químicos en 2017

La OPAQ acusa por primera vez a Siria de una serie de ataques químicos en 2017
La sede de la OPAQ, en La Haya - OPAQ - ARCHIVO

MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) ha acusado este miércoles al Gobierno de Siria de una serie de ataques con sarín y cloro en 2017 contra la localidad de Ltamená, la primera vez en la que atribuye responsabilidades por los ataques con armas químicas en el marco del conflicto en el país árabe.

El informe es el primero del Equipo de Investigación e Identificación (IIT) de la OPAQ, creado en 2018 con el objetivo de atribuir responsabilidades en los ataques que identificó la Misión de Verificación (FFM) del organismo, que se limitó a confirmar el uso de este armamento.

El organismo ha indicado que las investigaciones, llevadas a cabo entre junio de 2019 y marzo de 2020, se centraron en los incidentes en Ltamená los días 24, 25 y 30 de marzo de 2017, a través de entrevistas, análisis de muestras, revisión de la sintomatología de las víctimas, revisión de imágenes por satélite y valoraciones de expertos.

En sus conclusiones, el IIT ha resaltado que un avión militar que despegó de la base aérea de Shairat lanzó una bomba con gas sarín el 24 de marzo de 2017, hiriendo a 16 personas, en el primero de una serie de ataques contra la localidad, controlada por los rebeldes.

En este sentido, ha indicado que un día después, un helicóptero militar que despegó de Hama lanzó un "cilindro" con gas cloro que alcanzó el hospital de Ltamená y afectó al menos a 30 personas.

Un segundo avión que despegó también de la base de Shairat lanzó una bomba el 30 de marzo con gas sarín en el sur de la ciudad, afectando al menos a 60 personas.

El director general de la OPAQ, Fernando Arias, ha manifestado que "el IIT no es un organismo judicial o cuasi judicial con autoridad de asignar responsabilidades criminales ni de determinar conclusiones finales sobre violaciones de la convención (sobre armas químicas)", dejando en manos del organismo y de Naciones Unidas la posibilidad de "adoptar medidas que puedan ser consideradas apropiadas y necesarias".

Por su parte, el coordinador del IIT, Santiago Oñate-Laborde, ha resaltado que "hay bases razonables" para creer que el Ejército sirio estuvo detrás de los citados ataques, a raíz de las investigaciones llevadas a cabo hasta la fecha.

"Ataques de esa naturaleza estratégica sólo habrían tenido lugar siguiendo órdenes de autoridades superiores del mando militar de Siria", ha argüido. "Incluso si la autoridad puede ser delegada, la responsabilidad no puede serlo. El IIT ha sido incapaz de identificar cualquier otra explicación posible", ha remachado.

EEUU CRITICA A DAMASCO

En respuesta, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, ha indicado que el informe "confirma aún más el continuado uso por parte del régimen de armas químicas y su total desprecio para la vida humana".

En su comunicado, ha indicado que el presidente sirio, Bashar al Asasd, "ha lanzado una guerra sangrienta desde hace más de nueve años contra el pueblo sirio" y ha agregado que "el régimen es responsable de innumerables atrocidades, algunas de las cuales llegan al nivel de crímenes de guerra y contra la Humanidad".

"Desde que arrancó el conflicto, más de medio millón de sirios han muerto y once millones de personas, la mitad de la población antes de la guerra, se han visto desplazadas", ha criticado.

Pompeo ha denunciado además que, "pese a que Siria accedió en 2013 a la Convención sobre Armas Químicas, el régimen de Al Assad ha usado repetidamente armas químicas en ataques cada año para mantener el poder".

De esta forma, ha resaltado que el informe del IIT "es el último de un grande y creciente cuerpo de pruebas" sobre el uso de armas químicas por parte del Ejecutivo de Siria, en lo que ha descrito como "una campaña deliberada de violencia" contra la población.

"Estados Unidos comparte las conclusiones de la OPAQ y considera que el régimen sirio controla suficientes químicos, específicamente sarín y cloro, y capacidades de su programa de armas químicas como para usar sarín, producir y desplegar municiones con cloro y desarrollar nuevas armas químicas", ha argumentado.

Pompeo ha manifestado además que "el Ejército sirio tiene también distinto armamento con capacidad química (...) que puede ser usado con un estrecho margen de maniobra", al tiempo que ha pedido a Damasco que "cese inmediatamente" el desarrollo, almacenamiento y uso de armas químicas".

"Pedimos a otras naciones que se unan a nuestros esfuerzos para promover la rendición de cuentas del régimen sirio y hacer cumplir las normas internacionales contra el uso de armas químicas", ha dicho.

Por último, ha puntualizado que "un uso sin control de armas químicas por parte de cualquier Estado supone una inaceptable amenaza de seguridad para todos los estados y no puede tener lugar con impunidad".

LAS INVESTIGACIONES DE LA OPAQ

La OPAQ, que se limitaba en principio a confirmar el uso de sustancias prohibidas, reformó en 2018 sus estatutos para crear el ITT y poder señalar también a los autores de los ataques.

Previamente, el Mecanismo Conjunto de Investigación de la OPAQ y Naciones Unidas (JIM) determinó que las fuerzas sirias usaron gas sarín y cloro en varios de sus ataques, algo negado por Damasco, mientras que acusó a Estado Islámico de emplear gas mostaza.

El IIT fue creado después de que Rusia vetara una resolución para extender el mandato del JIM en noviembre de 2017 después de rechazar sus conclusiones, a las que también se opusieron las autoridades sirias.

La creación del ITT fue rechazada por Siria y por Rusia, su principal aliado en la comunidad internacional. Tras ello, Arias afirmó el 12 de junio de 2019 que las autoridades sirias habían negado el acceso al país al equipo de investigación.

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