27 de junio de 2019
14 de enero de 2019

Una organización saudí denuncia otros países están "incitando" a las mujeres a huir del reino

Una organización saudí denuncia otros países están "incitando" a las mujeres a huir del reino
REUTERS / HANDOUT .

RIAD, 14 Ene. (Reuters/EP) -

Una organización saudí respaldada por las autoridades ha acusado a otros países de incitar a las jóvenes del reino a rechazar a sus familias, en los primeros comentarios públicos desde Riad tras el caso de la joven que ha recibido asilo en Canadá.

La Sociedad Nacional para los Derechos Humanos (NSHR, por sus siglas en inglés) no ha mencionado a Rahaf Mohamed al Qunun, de 18 años y que atrajo la atención internacional tras atrincherarse en la habitación de un hotel del aeropuerto de Bangkok y pedir ayuda en Twitter para no ser enviada de vuelta con su familia, que niega cualquier abuso.

En un comunicado publicado a última hora del domingo, el director de la NSHR, Mufleh al Qahtani, acusó a países no especificados y a organizaciones internacionales de perseguir agendas políticas y "empujar (a las mujeres) en último término a perderse y quizá caer en brazos de traficantes de personas".

Aunque la NSHR asegura que es independiente, el Departamento de Estado norteamericano la describe como "financiada por el Gobierno". El organismo está "sorprendido de la incitación por parte de algunos países a algunas delincuentes saudíes a que se rebelen contra los valores de sus familias y las empujan a salir del país y buscan recibirlas bajo el pretexto de garantizarlas asilo", añadió Al Qahtani.

El responsable no ha citado a Canadá o Australia, que también barajó ofrecer asilo a Al Qunun, o al Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que le concedió el estatus de refugiada.

Al Qunun llegó el sábado a Toronto, donde la recibió la ministra de Exteriores canadiense, Chrystia Freeland, quien la calificó de "una valiente nueva canadiense".

El gesto de Canadá se produjo en medio de la tensión con Riad después de que Ottawa reclamara la liberación inmediata de activistas de Derechos Humanos encarcelados el año pasado, lo que provocó que Arabia Saudí retirar su embajador en Canadá y congelar el comercio.

También ha atraído la atención sobre el sistema de guardianes imperante en el reino, que exige que las mujeres tengan el permiso de un pariente masculino para viajar, lo que a menudo las atrapa como prisioneras de sus propias familias.

Al Qahtani sostuvo que las leyes saudíes prohíbe el maltrato y permiten a las mujeres denunciarlo, pero las organizaciones internacionales de Derechos Humanos aseguran que en la práctica muchas saudíes temen que acudir a la Policía ponga en peligro aún más sus vidas.

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