27 de octubre de 2020
21 de mayo de 2020

La pandemia silenciosa de discriminación y violencia que sufren millones de mujeres y niñas en todo el mundo

Entreculturas defiende el papel fundamental de la escuela en la protección de las niñas y el derecho de estas a tomar sus propias decisiones

La pandemia silenciosa de discriminación y violencia que sufren millones de mujeres y niñas en todo el mundo
Dos amigas abrazadas de espaldas - LAURA LORA/ENTRECULTURAS

MADRID, 21 May. (Por Isabel Menchero, técnica de Cooperación y Ciudadanía en Entreculturas y de la Campaña "Luz de las Niñas") -

Además de la pandemia de la COVID-19, 243 millones de niñas y mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual por parte de su pareja o de alguna persona cercana. Son cifras de la pandemia de discriminación y violencia que ya sufren millones de niñas y mujeres en el mundo.

Los contextos de emergencia y en particular las crisis sanitarias, como ya ocurrió durante la crisis del ébola 2014-2016, aumentan su vulnerabilidad y las expone a sufrir mayor violencia física y/o sexual, embarazos precoces, matrimonio infantil o mutilación genital femenina como consecuencia del aumento de la pobreza, el aislamiento, y el abandono escolar.

Se prevé que el efecto total de la pandemia de COVID-19 podría resultar en 13 millones de matrimonios infantiles adicionales y, debido a las interrupciones de programas de prevención, podrían ocurrir 2 millones de casos de mutilación genital femenina durante la próximo década que de lo contrario se habría evitado.

Asímismo, durante los próximos 6 meses se esperan 31 millones de casos adicionales de violencia de género como consecuencia de las medidas de confinamiento que obligan a niñas y mujeres a convivir con su maltratador. Una "pandemia en la sombra" como lo ha denominado la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, con graves consecuencias en el bienestar físico y psicológico de niñas y mujeres.

A esta situación hay que sumar la crisis educativa, ya que 168 países han cerrado sus escuelas, lo que representa el 70,6 por ciento del alumnado mundial fuera de las aulas. La escuela representa un espacio de seguridad y protección para muchas niñas y jóvenes que viven en contexto de vulnerabilidad, refugio y/o desplazamiento forzado.

Ante este tipo de crisis, el cierre de la escuela las aleja del único espacio de socialización, las expone a mayor violencia, a sobrecarga de tareas domésticas y a trabajo infantil.

LA LUZ DE LAS NIÑAS

Entreculturas sabe bien que la escuela juega un papel fundamental para prevenir y proteger frente a la violencia desde su experiencia de trabajo en 15 países a través del programa 'La Luz de las Niñas' junto a sus socios Fe y Alegría y el Servicio Jesuita a Refugiados, y que ya ha atendido a más de 32.000 niñas.

Niñas y jóvenes como Sima Isaak, una joven sudanesa de 18 años que siendo un bebé llegó a Chad con su familia huyendo de la guerra en Sudán. El futuro de Sima podría haber sido muy diferente de no ser por la convicción y el compromiso de su madre por la educación. "Mi madre, Aisha, es directora de una escuela y lucha para que todas las niñas puedan ir a la escuela y protegerlas del terrible daño que ella sufrió, la mutilación genital", explica Sima.

Aisha sufrió múltiples violencias como desplazada y refugiada a las que se sumaron las vividas como mujer en un contexto de desigualdad extrema y desde el principio tuvo claro que asegurar una educación y la independencia económica para su hija serían condiciones necesarias para su libertad.

Sima es una de las jóvenes activistas por la igualdad en el programa 'La Luz de las Niñas' en Chad que atiende a 4.500 niñas a través de la construcción de espacios seguros, de un club de niñas y refuerzo educativo. Además, en la escuela también se promueven programas de educación para la salud e higiene menstrual que impidan su discriminación y el abandono escolar.

O el caso de Michel Ange en Haití. Las violencias contra las niñas se multiplican en contextos de crisis, y se agravan en el caso de diversidad funcional. Estas niñas tienen más posibilidades de ser excluidas de la escuela y ser víctimas de violencia. Michel Ange tenía 6 años cuando tuvo lugar el terrible terremoto de Haití. En esa época se agudizó la violencia física, sexual y psicológica contra las niñas. Ella perdió su pierna izquierda. En la Escuela de Canaán de Fe y Alegría consiguieron una prótesis para su pierna.

"Comencé a estudiar, aprendí a montar en bici y lo mejor de todo, a jugar al fútbol. Ahora ya no tengo miedo" señala Michel Ange. Gracias al programa 'La Luz de las Niñas' en Haití se ha atendido a más de 1.500 niñas, a través del acompañamiento psicosocial para la mejora de su autoestima y comunicación. Además, se trabaja con las familias para prevenir la violencia dentro del entorno familiar.

PAPEL FUNDAMENTAL DE LA ESCUELA

Las historias tanto de Michel Ange o Sima, como muchas otras, nos muestran cómo la escuela tiene un papel fundamental en la protección y prevención de la violencia contra las niñas, así como de prácticas dañinas. Ante la situación actual, millones de niñas y jóvenes están en riesgo de no volver nunca más a la escuela.

Para hacer frente a esta situación, Entreculturas ha puesto en marcha en Perú, Guatemala o Chad campañas de sensibilización por radio, o a través de mensajes en el móvil, para concienciar a las familias y las comunidades sobre la prevención de la violencia y la importancia de la educación de las niñas.

Las acciones van encaminadas a garantizar una mínima cobertura educativa de las niñas, prevenir y sensibilizar a las familias y a las comunidades sobre la prevención de la violencia y la importancia de su educación, apoyo psicosocial para seguir acompañándolas durante la crisis y para el empoderamiento y el liderazgo.

Entreculturas reivindica el derecho de las niñas a participar y tomar sus propias decisiones. Ahora más que nunca, en momentos de crisis y en la futura recuperación, hay que escuchar sus voces. Además de atender sus necesidades y garantizar sus derechos, hay que aprovechar esta crisis para responder reforzando capacidades, liderazgo y participación de mujeres y niñas.

Desde Entreculturas estamos comprometidas con las personas más vulnerables y seguiremos trabajando para que la pandemia de la COVID-19 no agrave esta otra pandemia silenciosa, la de la discriminación y la violencia que sufren millones de niñas y mujeres en todo el mundo.

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