28 de noviembre de 2020
20 de octubre de 2020

La Policía de Australia alerta de que los grupos de extrema derecha suponen "una amenaza real y continua"

La Policía de Australia alerta de que los grupos de extrema derecha suponen "una amenaza real y continua"
Brenton Tarrant, australiano de 29 años, fue sentenciado a finales de agosto de 2020 a cadena perpetua, sin posibilidad de libertad condicional, por el asesinato de 51 personas en dos ataques a sendas mezquitas en Nueva Zelanda, en marzo de 2019. - ADAM BRADLEY / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Policía Federal de Australia ha informado este martes del avance de los grupos de extrema derecha en el país y ha alertado de que son ya "una amenaza real y continua", debido al aumento de nuevos simpatizantes, en especial jóvenes que se radicalizan a través de las redes e internet.

El comisionado adjunto de la Policía, Ian McCartney, ha explicado este martes ante una comisión del Senado australiano que la principal preocupación "es que las personas más jóvenes se radicalicen de manera muy agresiva", informa la agencia de noticias Australian Associated Press.

Si bien McCartney no ha dado cifras concretas sobre casos de ultraderecha, alegando que eso conllevaría poner en riesgo las investigaciones que ya se están llevando a cabo, ha señalado que actualmente, pese al avance de este tipo de ideología, el terrorismo islamista continúa siendo la mayor amenaza para la seguridad del país.

Desde la agencia de seguridad nacional de Australia, (ASIO, por sus siglas en inglés) se hizo publico el mes pasado que la extremaderecha australiana representa ahora el 40 por ciento de su carga de trabajo contra el terrorismo, frente al 15 por ciento que suponía en 2016.

El director general de ASIO, Mike Burgess, escribió la semana pasada en el informe anual de la organización que militantes de las organizaciones de este tipo se están volviendo más organizados, sofisticados y activos.

Burgess explicó que estas personas han estado utilizando la crisis provocada por la pandemia del coronavirus para lanzar mensajes de odio contra los extranjeros y de la ineludible "guerra racial" que ha de producirse después "del fracaso de la globalización, el multiculturalismo y la democracia".

Las autoridades de Australia han aumentado su enfoque hacia el terrorismo de extremaderecha, después de que uno de sus ciudadanos cometiera el mayor crimen de odio y acto terrorista en la historia de Nueva Zelanda al asesinar en marzo de 2019 a 51 personas durante una serie de ataques a dos mezquitas en la ciudad de Christchurch.

Brenton Tarrant, un australiano de 29 años, fue sentenciado a finales de agosto a cadena perpetua, sin posibilidad de libertad condicional, por ser el autor de estos ataques. Esta fue la primera vez que la Justicia de Nueva Zelanda dictaba una sentencia de estas características, pues era "sin duda", según el falló del juez Cameron Mander, "un monstruo", el peor criminal y asesino de la historia del país.

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