23 de octubre de 2019
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  • 15 de julio de 2008

    Quince policías italianos condenados por ataques violentos contra manifestantes en una cumbre del G-8 en 2001

    GÉNOVA (ITALIA), 15 Jul. (Reuters/EP) -

    Un tribunal italiano declaró ayer culpable a quince agentes de Policía italianos que fueron sentenciados a penas de entre 15 meses y cinco años, por los ataques violentos perpetrados contra opositores de la globalización que se manifestaban durante una cumbre del G-8 en la ciudad italiana de Génova en 2001.

    La mayor condena de cinco años recayó sobre Antonio Biagio Gugliotta, un funcionario del servicio penitenciario de la Policía, mientras que 30 de los 45 acusados fueron declarados inocentes.

    Asimismo, se espera que todos los condenados apelen y ninguno irá a prisión antes de que se complete el proceso apelativo, que suele durar años.

    La Policía fue acusada de abuso de autoridad, violencia y ultrajes contra los que se manifestaban durante una cumbre del Grupo de los Ocho (G-8) en el Instituto Diaz, y posteriormente en la cárcel de Bolzaneto, en la ciudad del norte de Italia.

    La fiscal Patrizia Petruzziello dijo que los 40 acusados detenidos sufrieron vejaciones consideradas como "tratos inhumanos y degradantes por la legislación de Derechos Humanos de la Corte Europea".

    Las protestas encabezadas por los antiglobalización y manifestantes antiamericanos durante la cumbre que tuvo lugar en 2001 en el norte de Itatlia, fue uno de los encuentros más violentos de la historia en las naciones industrializadas.

    La cumbre, que tuvo una duración de tres días, estuvo marcada por una oleada de disturbios, en donde uno de los manifestantes murió y cientos de ellos, de nacionalidad italiana, británica, polaca e irlandesa, resultaron heridos durante las marchas por las calles de la ciudad italiana.

    En una descripción gráfica de la violencia, el ex jefe de policía de Génova, Michelangelo Fournier, dijo que él había guardado silencio hasta entonces "por una extraña mezcla de vergüenza y corporativismo".