19 de mayo de 2019
30 de abril de 2014

Rohani dice que los que critican las negociaciones nucleares son una "minoría" que se benefició de las sanciones

DUBAI, 30 Abr. (Reuters/EP) -

El presidente de Irán, Hasán Rohani, ha cargado este martes contra los políticos que le acusan de haber capitulado ante Occidente por sus políticas, incluyendo las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, y ha dicho que los mismos son "una minoría" que se habrían beneficiado de las sanciones impuestas al país.

En una entrevista concedida a la televisión estatal, el mandatario ha sostenido que esta "minoría" teme perder sus beneficios en caso de que las sanciones se retiren en caso de que Irán y el Grupo 5+1 --integrado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania-- alcancen un acuerdo definitivo.

Asimismo, ha sostenido que su equipo negociador ha estado sometido a fuertes presiones por parte de los grupos ultraconservadores, que han acusado a Rohani de sacrificar el honor nacional y la identidad de la Revolución Islámica para intentar lograr un acuerdo.

"Hay gente que intenta descarrilar al Gobierno de su camino a través de las mentiras y las exageraciones. Esto va contra los intereses nacionales y las órdenes del líder (el ayatolá Alí Jamenei). No comprometemos los intereses del pueblo", ha apuntado.

"Las sanciones fueron una gran injusticia y nuestra nación sufrió (...), pero unos pocos sacaron beneficios, ya que las sanciones eliminaron la transparencia en la sociedad y en la economía", ha valorado Rohani.

"Nuestro pueblo está contento con la eliminación de las sanciones, y sólo una minoría está enfadada porque ha perdido (...), de ahí se originan todos los intentos de dañar al Gobierno"; ha recalcado.

En virtud del acuerdo preliminar de Ginebra, Irán se comprometió a detener el enriquecimiento de uranio por encima del cinco por ciento y a desmantelar las conexiones técnicas necesarias para enriquecer uranio por encima de este porcentaje, así como a neutralizar su almacén de uranio enriquecido cerca del 20 por ciento, diluirlo hasta por debajo del cinco por ciento o convertirlo a una forma no apta para el mayor enriquecimiento.

Asimismo, se comprometió a detener el avance de su capacidad de enriquecimiento de uranio, a no instalar nuevas centrifugadoras de ningún tipo, a dejar inoperativa la mitad de las centrifugadoras en la central nuclear de Natanz y tres cuartas partes de las instaladas en Fordo y a detener cualquier tipo de actividad en el reactor de agua pesada en Arak.

Irán obtuvo por su parte la suspensión de "ciertas sanciones" referentes al oro y a los metales preciosos, al sector automovilístico y a las exportaciones petroquímicas y se permitirá la adquisición de petróleo iraní aunque todavía de forma limitada, entre otros.

La semana pasada, la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) aseguró que Irán está cumpliendo los términos del acuerdo provisional y que está reduciendo sus reservas de uranio.

El informe interno de la IAEA señaló que Irán --como se estipuló en el acuerdo del 24 de noviembre con el Grupo 5+1-- ha diluido la mitad de sus reservas de uranio enriquecido a alto grado a una concentración menos sensible.