24 de abril de 2019
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  • 19 de abril de 2008

    R.Unido.- Brown descarta ceder a las presiones y revisar la reforma fiscal que elimina el polémico 10% para rentas bajas

    LONDRES, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

    El primer ministro británico, Gordon Brown, mantiene su intención de continuar con las reformas fiscales promovidas en los diez meses que lleva en el poder y descarta revisar la polémica eliminación de la tasa del 10 por ciento del impuesto sobre la renta pese a las presiones ejercidas por miembros de su propio partido y las amenazas de renuncia en el seno de su Gobierno.

    Fuentes de Downing Street rechazaron hoy la posibilidad de reflexionar la supresión de las prerrogativas para los sueldos bajos, después de que el propio mandatario se viese obligado a intervenir desde su viaje oficial a Estados Unidos para acallar las voces discordantes de destacados miembros de gabinetes ministeriales que reclaman medidas para ayudar a los 5,3 millones de trabajadores afectados por los cambios.

    Tras el conato de salida de la asesora Angela Smith, a quien Brown telefoneó el jueves desde Washington para advertirla del daño que su decisión podría acarrear a los laboristas, según la BBC ya son seis los colaboradores que han apelado a una pronta actuación ante cifras como la revelada por la Comisión del Tesoro del Parlamento, que informó de que con el nuevo modelo las personas solteras sin hijos con salarios inferiores a los 24.000 euros podrían perder más de 300 al año.

    No obstante, el Ministerio del Tesoro se apresuró a reaccionar ante las informaciones que aseguraban que finalmente su titular, Alistair Darling, renunciaba a suprimir el 10 por ciento, si bien fuentes del Gobierno avanzaron que habrá ayudas para los afectados por la reforma en el sistema de tasas, que según el diario 'Daily Telegraph' se articularán en forma de compensaciones.

    BROWN, "FURIOSO"

    Con todo, la polémica ha provocado la "furia" del primer ministro por su desarrollo en paralelo a la visita que hizo a Estados Unidos, la segunda desde que tomó posesión en junio, debido a la atención que una cuestión interna acaparó en una agenda de carácter internacional con la que Brown pretendía potenciar su liderazgo fuera de las islas, un propósito que se vio afectado también por su coincidencia con el viaje del Papa Benedicto XVI.

    En este sentido, el mandatario consideró que la cuestión ha sido sobredimensionada por los medios de comunicación y, por ello, después de que hasta 70 diputados laboristas suscribiesen alguna de las iniciativas críticas con la supresión del 10 por ciento, pidió a sus compañeros de filas en Westminster que evalúen los cambios fiscales en su conjunto puesto que, según él, "han ayudado a las familias con bajos salarios".

    No obstante, otras figuras del partido, como el ex ministro Frank Field, han promovido una enmienda a la ley para demandar compensaciones y, aunque por el momento se desconoce cuántos parlamentarios apoyarán finalmente la propuesta el lunes en la segunda lectura de la ley en Westminster, para la oposición la polémica prueba la falta de control de Brown entre los laboristas, a la que suman otras como la contestación en torno a la investigación con células madre o su gestión de la economía ante la crisis crediticia.