21 de noviembre de 2019
22 de septiembre de 2008

R.Unido.- La familia del brasileño abatido por error por la Policía tras el 7-J exige justicia en el inicio del juicio

LONDRES, 22 Sep. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Eva Martínez Millán) -

Familiares del ciudadano brasileño Jean Charles de Menezes, tiroteado en una estación de metro de Londres por policías que lo confundieron con un terrorista suicida dos semanas después de los atentados del 7 de julio de 2005, aprovecharon hoy el inicio del juicio que examinará el proceso para convocar una protesta pacífica para reclamar justicia.

Primos de Menezes, que recibió siete disparos en la cabeza de dos agentes de seguridad, se presentaron en el edificio Oval en el que se celebrará un proceso que ha recabado una notable cobertura mediática ataviados con camisetas en las que se recogía la fecha del suceso, 22 de julio de 2005, enmarcada en el logotipo circular que identifica al metro londinense y repartieron panfletos con los colores de bandera carioca y el lema 'Tres años, Sin Justicia'.

Además, en uno de los edificios próximos se colgó una pancarta con la frase 'El proceso no tapará - Justicia para Jean' como muestra del estado de opinión que permanece más de tres años después de un suceso que, aparte de las implicaciones para el entorno del joven, que tenía 27 años cuando murió, tendrá importantes consecuencias para el comisario de la Policía Metropolitana, sir Ian Blair, que podría ser forzado a renunciar al cargo en función de la sentencia.

En este sentido, pese a las dos investigaciones desarrolladas por la Comisión de Quejas Independiente de la Policía, hasta ahora ningún oficial ha tenido que enfrentarse a cargos, demanda exigida por la familia, que contará a su favor con el testimonio del antiguo asistente de Blair, Brian Paddick, quien rebatió la versión del suceso de su superior y quien, en consecuencia, abandonó el cuerpo.

El juicio, que se celebrá a poco más de un kilómetro de la estación de Stockwell en la que Menezes fue abatido, se prolongará por espacio de tres meses bajo la dirección del juez Michael Wright, quien esta mañana lo dio por inaugurado oficialmente con la toma de juramento del jurado, compuesto por veinte personas, tras el descarte de 80 a las que se pidió que renunciasen si tenían alguna relación parental con un agente policial en servicio o víctimas del ataque del 7-J en su entorno.

FAMILIA

Por su parte, la familia de Menezes, representada por la firma de abogados de Michael Mansfield, tendrá por primera vez la oportunidad de interrogar a los dos oficiales implicados en la muerte del joven, que trabajaba como electricista. Para ello, los padres viajarán a Londres desde Brasil el próximo mes, para estar presentes en la primera toma de declaración de los policías.

El anonimato de ambos se ha preservado y, conocidos como C2 y C12, sus rostros no serán visibles para el público, si bien la familia sí podrá encararlos directamente. Además, en las 12 semanas que durará el juicio también comparecerán los agentes de incógnito que siguieron a Menezes desde el apartamento en el que residía hasta la estación en la que fue asesinado, así como testigos que presenciaron la escena.

El suceso se produjo un día después de que las fuerzas de seguridad abortasen un plan ideado por cuatro individuos que pretendían introducir artefactos explosivos en el metro londinense y dos semanas después del ataque en cadena al transporte público de la capital británica que se saldó con 52 fallecidos.