23 de octubre de 2019
11 de marzo de 2009

Rusia.- Casi el 60 por ciento de los rusos cree que el país sigue un rumbo equivocado, según una encuesta

MOSCÚ, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

El 58 por ciento de los rusos consideran que el país no va por buen camino y apuestan por un sistema basado en la planificación y distribución pública de la riqueza, según constata una encuesta conducida por el sociólogo ruso Alexei Levinson, del Centro Levada, y que, al mismo tiempo, revela que tan sólo el 28 por ciento de los entrevistados defienden un sistema que se sustenta en la propiedad privada y en las relaciones de mercado.

El incremento de los ánimos 'anti-burgueses' podría atribuirse a la actual crisis que ha desprestigiado al sistema capitalista pero en diciembre de 1998, cuatro meses después de que Rusia anunciara el déficit financiero que ha provocado serios daños en la economía del país, los defensores del capitalismo representaban el doble en comparación con la actualidad y su número siguió creciendo en los dos años posteriores, empezó a mermar únicamente con la llegada de Vladimir Putin al poder.

Cuando acabó su segundo mandato presidencial, en 2008, menos de una tercera parte de los rusos continuaban abogando por una economía de mercado, mientras que los partidarios de la planificación estatal ya constituían casi la mayoría absoluta, según informaciones del diario 'Vedomosti' recogidas por Europa Press.

Algo similar sucedió en el apartado de las preferencias políticas. Al finalizar el gobierno de Yeltsin, un 43 por ciento de los rusos defendían las ventajas del sistema soviético frente al 32 por ciento que se declaraban partidarios de la democracia al estilo occidental.

Ocho años más tarde, ambos bandos disminuyeron al 24 por ciento y al 15 por ciento, respectivamente, mientras que los defensores del "actual modelo" pasaron del 6 por ciento al 36 por ciento; hoy en día, representan el 25.

Así las cosas, casi la mitad de la población rusa considera que lo más beneficioso para el país hubiera sido dejar las cosas como estaban antes de la 'Perestroika' de Gorbachov, mientras que el 38 por ciento de los ciudadanos vuelven a cifrar las esperanzas en los Soviets. Los partidarios de la democracia occidental son la mitad en comparación con ellos.