2 de marzo de 2021
5 de agosto de 2014

La segunda esposa de Mandela exige la casa donde yace el expresidente

JOHANESBURGO, 5 Ago. (Reuters/EP) -

La segunda esposa de Nelson Mandela, Winnie Madikizela-Mandela, ha comenzado una batalla legal para recuperar la casa familiar de Qunu, donde se encuentra enterrado el Nobel de la Paz, desafiando así la voluntad del difunto expresidente de Sudáfrica.

En una carta enviada por su abogado a los ejecutores de la herencia de Mandela, Madikizela-Mandela ha argumentado que sus hijos deberían estar a cargo de la casa ancestral de Mandela en Qunu, en la provincia Oriental del Cabo, donde fue enterrado en diciembre.

Madikizela-Mandela, una activista anti-apartheid que se divorció de Mandela en 1996 cuando se supo que le había engañado durante sus 27 años en prisión, ha asegurado que compró la vivienda en 1989 mientras Mandela estaba en la cárcel por lo que tiene los derechos de propiedad bajo la ley tradicional.

Madikizela-Mandela no recibió nada de la herencia de 4,1 millones de dólares (unos 3 millones de euros) que dejó Mandela tras su muerte y que fue repartida entre su familia, su partido político, el Congreso Nacional Africano, algunos exfuncionarios y diversas escuelas del país.

Entre sus seis hijos y algunos de sus 17 nietos recibieron alrededor de 300.000 dólares (224.000 euros). La propiedad que reivindica la exmujer se dejo en un fideicomiso de la familia.

El abogado Mvuzo Notyesi asegura en su carta que la casa de Qunu debe ser entregada a las dos hijas de Madikizela-Mandela, Zindzi y Zenani, y a sus respectivos hijos.

"Solo en esta casa los hijos y nietos de la señora Madikizela-Mandela pueden vivir bajo sus propias costumbres y tradiciones", ha asegurado el abogado en la carta.

"Los hijos nacidos en el matrimonio entre Nelson Mandela y Winnie Madikizela-Mandela serán los custodios de la propiedad, una responsabilidad que pasará de generación en generación", ha añadido.

LUCHAS FAMILIARES CONTINUAS

Esta polémica es el último caso de una serie de disputas entre diferentes facciones de la familia Mandela.

En uno de los episodios más dañinos el heredero varón mayor de Mandela, su nieto Mandla, exhumó los cuerpos de tres de los hijos de 'Madiba' que se encontraban en Qunu y los trasladó a la cercana aldea de Mvezo, donde Mandla había construido un centro de visitantes dedicado a su abuelo.

Mientras el expresidente estaba ingresado en un hospital, una facción de la familia Mandela rival a Mandla liderada por su tía Makaziwe obtuvo una orden judicial para que los organismos estatales devolvieran los cuerpos exhumados por su sobrino a Qunu.

Dos semanas después de la muerte de Mandela, los periódicos sudafricanos informaron de que Makaziwe había cambiado las cerraduras de la casa de Qunu para que Mandla no pudiera entrar y le había escrito una carta ordenándole que se llevase a los perros que tenía en la propiedad.