20 de septiembre de 2019
27 de enero de 2018

La segunda ronda de las presidenciales checas termina este sábado con los indecisos como elemento clave

La segunda ronda de las presidenciales checas termina este sábado con los indecisos como elemento clave
REUTERS / DAVID W CERNY

MADRID, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

República Checa pone este sábado punto y final a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales que enfrentan al actual jefe de Estado, Milos Zeman, y el antiguo director de la Academia de las Ciencias, Jiri Drahos, representantes de un país polarizado y donde los votantes indecisos tendrán la última palabra para elegir al vencedor.

A pesar de las limitadas competencias de la figura del presidente -- cuyo poder está francamente limitado por la Constitución -- la campaña electoral ha demostrado la división existente entre el electorado, en buena parte debido a Zeman, un político del que Bruselas sospecha constantemente por su antieuropeísmo -- a pesar de concesiones a la galería como su izada de la bandera europea en el castillo de Praga tras alcanzar la presidencia hace cinco años, solo para acabar proponiendo un referéndum para la salida de la Unión Europea, siguiendo los pasos de Reino Unido.

Drahos, por su parte, es un recién llegado a la política, cuya inexperiencia puede acabar infligiéndole una dura derrota. A pesar de que los indecisos pueden volcar la balanza a su favor -- en parte, gracias también a que ha recibido el apoyo de la mayoría de los otros candidatos -- hay que tener en cuenta que el científico solo alcanzó un 26,6 por ciento de los votos en la primera vuelta, ocho puntos menos que Zeman, victorioso en la primera ronda.

Con todo, Drahos ha encabezado las encuestas previas a esta segunda vuelta, en parte gracias a su estilo moderado y cívico, en contraste con la retórica populista y vulgar de Zeman, que tiene en su mensaje anti-inmigración, anti-élite su principal arma, junto a su amplia experiencia en política en calidad de antiguo líder de los socialdemócratas de centro izquierda y como primer minitro entre 1998 y 2002 también juega a su favor.

Los presidentes checos tienen capacidades ejecutivas limitadas, pero pueden nombrar primeros ministros y presidentes del Banco Central, representar al país fuera de las fronteras y mantienen una gran influencia sobre la opinión pública.

Ahora bien, es muy posible que estas elecciones afecten al liderazgo del próximo Gobierno. El primer ministro, Andrej Babis, está acelerando las gestiones para formar un nuevo gabinete antes de que comience el nuevo mandato presidencial el próximo 8 de marzo.

Babis, hombre de negocios multimillonario, cuyo partido ANO 2011 arrasó en las elecciones parlamentarias de octubre del año pasado, está teniendo complicaciones para conseguir socios de gobierno mientras lucha contra las alegaciones de la Policía de fraude con un subsidio de la Unión Europea, alegaciones que él desmiente.

Zeman ha apoyado a Babis, que por su parte ha apoyado a Zeman en las elecciones. Drahos ha aconsejado a Babis que dé un paso atrás para ayudar a que se forme une nueva Administración y ha declarado que sería inaceptable tener un primer ministro enfrentado a acusaciones policiales.

Para leer más