29 de noviembre de 2020
4 de noviembre de 2006

Somalia.-El Gobierno somalí pide a al presidente del Parlamento que no se reúna por su cuenta con los islamistas

MOGADISCIO, 4 Nov. (EP/AP) -

El Gobierno somalí pidió hoy al presidente del Parlamento, Sharif Hassan Sheik Aden, que no reconsidere su postura y no se reúna por separado con representantes de la Unión de Tribunales Islámicos (UTI) que se han hecho con el control de la capital, así como gran parte de centro y sur del país.

"El Gobierno de transición urge al presidente (parlamentario) a no ir Mogadiscio antes de consultar a la delegación del Gobierno en las negociaciones en Jartum", reza el comunicado del Consejo de Ministros somalí, que subraya la intención del Ejecutivo de "participar en las negociaciones" y alcanzar "una posición unificada".

En este sentido, Sharif Hassan Sheik Aden tiene previsto partir mañana a Mogadiscio, controlada por la UTI desde el pasado mes de junio, para reunirse con representantes islamistas sin consultar al presidente o al primer ministro somalíes y después de que las negociaciones de paz fueran suspendidas en la capital del vecino Sudán.

El presidente del Parlamento, uno de los altos cargos políticos más afines a la UTI, a la que Estados Unidos acusa de mantener lazos con Al Qaeda, señaló ayer en la capital de Kenia que ha iniciado esta línea de acción de forma independiente porque cree que ni el presidente ni el primer ministro podrían oponerse a esta idea, ya que "estamos buscando la paz y la reconciliación".

Sin embargo, el Ejecutivo somalí sostiene que una negociación a título personal sin la cooperación del primer ministro y presidentes somalíes constituye un desafío directo a su autoridad que podría llevar al Gobierno al borde del colapso.

Por su parte, el portavoz de la UTI, el jeque Abdirahim Ali Mudey, aplaudió ayer los planes de Aden: "Daremos la bienvenida al presidente del Parlamento a Mogadiscio porque es uno de los parlamentarios que se preocupan por la población de Somalia", afirmó.

Asimismo, Somalia, que no cuenta con un Ejecutivo efectivo desde 1991, cuando los señores de la guerra derrocaron al dictador Siad Barre y se enfrentaron entre sí por el control del país, podría convertirse en motivo de enfrentamiento entre Eritrea y Etiopía, que respaldan respectivamente a la UTI y al Gobierno interino.

Un informe de la ONU al que tuvo acceso AP señaló hace una semana que entre 6.000 y 8.000 soldados etíopes se encontraban desplegados en Somalia o a lo largo de la frontera, mientras que Eritrea habría enviado al país 2.000 soldados, algo que niegan las autoridades.

Por su parte, Estados Unidos advirtió de la intención de extremistas somalíes de llevar a cabo atentados suicidas en Kenia y Etiopía, algo que negó el portavoz de la UTI Ali Mudey.