17 de octubre de 2019
17 de junio de 2014

El TTP afirma estar "en estado de guerra" a consecuencia de la operación del Ejército

MADRID, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El grupo insurgente Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, ha afirmado este lunes que la operación a gran escala lanzada por el Ejército contra Waziristán del norte ha puesto a la formación "en estado de guerra", al tiempo que ha amenazado con lanzar ataques como venganza.

   "Estamos en estado de guerra. Hacemos al primer ministro, Nawaz Sharif, responsable de las pérdidas en las actuales operaciones", ha dicho el portavoz del TTP, Shahidulá Shahid, a través de un comunicado.

   "Queremos dejar claro a los líderes paquistaníes que sentirán el impacto de la operación que han impuesto a los residentes de la región tribal", ha dicho, antes de subrayar que el Gobierno "ha destruido los intentos por la paz" al lanzar dicha operación "en nombre de sus maestros de Occidente".

   Así, Shahid ha afirmado que "cualquier institución o instalación gubernamental puede ser objetivo de los 'muyahidines'", y ha advertido a los inversores extranjeros, compañías aéreas y multinacionales "que suspendan sus negocios con Pakistán y se preparan para abandonar el país".

   "En caso contrario, serán responsables de cualquier daño que se les inflija", ha asegurado, argumentando que "su dinero está siendo utilizado contra los residentes de las regiones tribales, y eso es algo que el TTP no perdonará", según ha informado la agencia paquistaní de noticias NNI.

   Este mismo lunes, Sharif ha prometido que la operación militar lanzada este domingo en la región de Waziristán del Norte continuará hasta eliminar a todos los terroristas del país.

   En un discurso ante la Asamblea Nacional, ha justificado la decisión de lanzar la operación bautizada como 'Zarb-e-Azb', después de que la vía de las conversaciones de paz propugnada por el Gobierno no haya prosperado tras cuatro meses y medio de diálogo.

   "Por una parte, nosotros buscábamos el diálogo, y por otra, estábamos siendo atacados. Nosotros buscábamos las conversaciones, pero desde los tribunales de Islamabad al aeropuerto de Karachi fuimos atacados", ha lamentado, en declaraciones recogidas por el diario local 'Dawn'.

   "Nuestros lugares de culto y mezquitas han sido atacados, nuestras escuelas han sido atacadas", ha proseguido, antes de dejar claro que su Gobierno "cambiará el destino de este país y bajo ninguna circunstancia permitirá que el país sirva como refugio seguro para terroristas".

   La operación militar a gran escala en la región tribal de Waziristán del Norte comenzó este domingo y la medida ha sido bienvenida por los principales partidos políticos del país, incluidos el Partido del Pueblo Paquistaní (PPP), el Movimiento Muttahida Qaumi (MQM) y Pakistan Tehreek-i-Insaf (PTI).

BALANCE DE LAS OPERACIONES

   El Ejército paquistaní ha asegurado a última hora del lunes que un total de 187 presuntos milicianos han fallecido desde el inicio de la ofensiva, en el que es el último balance de víctimas de las operaciones.

   Asimismo, ha informado de que seis soldados han muerto y otros tres han resultado heridos este lunes por la explosión de una bomba entre la frontera afgana y la localidad de Ghulam Jan, en Waziristán del Norte.

   Previamente el servicio de prensa de las Fuerzas Armadas (ISPR) ha informado de que al menos 27 "terroristas" han muerto en los bombardeos llevados a cabo por aviones de combate contra seis escondites en Shawal, en esta misma región, en una "zona en la que no hay población civil".

   En otro orden de cosas, el servicio de prensa de las Fuerzas Armadas (ISPR) ha informado de que "se ha reforzado la seguridad en todas las grandes ciudades y localidades y en las instalaciones sensibles de todo el país".

   Asimismo, "los efectivos del Ejército han sido puestos bajo alerta y enviados a ayudar a las fuerzas del orden" y actuarán, si se lo pide la administración civil, "en caso de emergencia".

   También se ha reforzado la seguridad en la frontera entre Pakistán y Afganistán para impedir que los "terroristas huyan de la zona" y se ha pedido al Ejército y la Policía afganos que "sellen la frontera de su lado para facilitar la eliminación de los terroristas que huyen".

   Asimismo, siempre según el comunicado del ISPR, se ha pedido a las fuerzas afganas que "adopten medidas inmediatas para eliminar a los terroristas del TTP y sus santuarios en las provincias de Kunar y Nuristán y otras zonas de Afganistán".