10 de diciembre de 2019
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  • 21 de noviembre de 2019

    La UE niega cooperar con milicias y controla "el máximo posible" el comportamiento de los guardacostas libios

    BRUSELAS, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

    El nuevo subsecretario general en el Servicio Europeo de Acción Exterior responsable de la Política de Seguridad Común y Defensa (PSCD) y Respuesta a Crisis, Pedro Serrano, ha asegurado que la Unión Europea no coopera con las milicias en Libia y ha defendido que el bloque trata de controlar "el máximo posible" a los guardacostas libios que entrenan en respuesta a las denuncias de abusos cometidos por las milicias pero también por los guardacostas libios a refugiados y migrantes rescatados.

    "No estamos cooperando con ninguna milicia", ha zanjado Serrano durante un debate sobre la situación en Libia a la luz de las denuncias de abusos a refugiados e inmigrantes, incluido en centros de detención en Libia, en la Comisión de Libertades Civiles, Justicia e Interior de la Eurocámara.

    El alto funcionario del servicio diplomático europeo ha calificado de "tragedia humana" lo que ocurre en Libia pero ha defendido que la Unión Europea hace "el máximo posible" para "garantizar que los guardacostas libios (a los que entrena a través de su 'Operación Sophia' de lucha contra el tráfico de personas en el Mediterráneo) operan de acuerdo con los estándares internacionales".

    "Si queremos ser efectivos en la lucha contra los traficantes responsables del tráfico de migrantes (...) tenemos que trabajar con los libios", ha remachado, dejando claro que los guardacostas libios a los que entrena la UE a través de su 'Operación Sophia' son "de las pocas estructuras de defensa y seguridad en Libia" sobre las que el Gobierno de Trípoli reconocido por la ONU controla, "en circunstancias muy difíciles".

    "Cuando hay incidentes de los que somos conscientes, por cualquier medio posible, pedimos explicaciones a los guardacostas libios", ha remachado, recordando que éstos deben remitir informes "regulares" sobre sus actividades en el marco del mecanismo de control acordado por el bloque, en alusión a abusos cometidos a refugiados y migrantes rescatados, al tiempo que ha precisado que por ahora quería un control "más cercano" desde Trípoli, pero no es posible por la falta de seguridad sobre el terreno.

    Serrano, que ha rechazado calificar de positiva o negativa la cooperación con los guardacostas libios, ha recalcado que la situación en Libia es "muy difícil" y ha insistido en que "guste o no" hay que trabajar con el Gobierno reconocido por la ONU ante la necesidad de trabajar en "un marco legal", al tiempo que ha admitido que se necesitan más esfuerzos diplomáticos para tratar de resolver la crisis.

    "En 2015 la situación no era tan mala como ahora", ha admitido, al tiempo que ha confiado en que los gobiernos europeos lleguen a una solución que permita volver a desplegar barcos para la 'Operación Sophia' --que actualmente sólo cuenta con medios aéreos--, algo condicionado a un acuerdo sobre el reparto posterior de las personas rescatadas.

    Serrano ha recordado que las operaciones de búsqueda y rescate no están en el mandato de la 'Operación Sophia', centrada en la lucha contra el tráfico de personas, la formación de los guardacostas libios y el apoyo al control del embargo de armas impuesto a Libia por la ONU, pero es "una obligación" en virtud del Derecho Internacional y el derecho europeo prestar socorro en caso de naufragio. "Somos los únicos que estamos intentando hacer algo por ahora", ha afeado, tras poner en valor que 'Sophia' ha contribuido a salvar a 45.000 personas desde su lanzamiento.

    Además, ha dejado claro que "ningún buque de 'Sophia' ha devuelto a nadie a Libia" porque "no es seguro", al tiempo que insistido en que la operación remite la información sobre barcos en situación de naufragio a "los centros de coordinación marítima responsables", no a los guardacostas libios. "Esto es una obligación legal", ha remachado.

    Serrano ha cifrado en 13.117 los refugiados y migrantes que han llegado a Italia y Malta en lo que va de año desde Libia, muy lejos de los 150.000 en 2015, mientras que los guardacostas libios han rescatado a 7.600 personas, que han sido devueltos a Libia, insistiendo en que la UE trabaja con ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) para "garantizar al máximo posible los derechos de las personas que han sido rescatadas" por los guardacostas libios y garantizar que son registradas a su regreso a Libia.

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