28 de marzo de 2020
27 de abril de 2008

Los últimos sondeos generales sitúan a Brown diez puntos por detrás de la oposición antes de las locales

LONDRES, 27 Abr. (De la corresponsal de EUROPA PRESS, Eva Martínez Millán) -

El liderazgo del primer ministro británico, Gordon Brown, se encuentra en el momento más delicado de los diez meses que lleva al frente del poder cuando restan cuatro días para las elecciones locales en las que los laboristas podrían perder la vital plaza de Londres y con sondeos que sitúan al partido a diez puntos de los conservadores, que según una encuesta publicada por 'Sunday Telegraph' obtendrían un apoyo del 39 por ciento de celebrarse hoy comicios generales.

Tras una semana determinante debido al conato de revuelta interna por la polémica supresión de la tasa del 10 por ciento, la oficina de Downing Street se ha visto obligada a mediar ante el escándalo generado por la publicación de extractos de las memorias del ex recaudador de fondos de Tony Blair Lord Levy, en las que lamenta la "carencia de liderazgo" del actual dirigente laborista y asegura que su propio antecesor considera que en la cita con las urnas prevista para 2010 será derrotado por el conservador David Cameron.

Así, aunque el propio Blair desmintió ayer mismo en un comunicado esta desconfianza --"nunca podrá derrotar a Cameron", habría declarado en numerosas ocasiones, según Levy--, sectores del partido podrían estar ya preparando la sucesión Brown y los medios de comunicación británicos hablan abiertamente de 'blairistas' detrás de estas acciones dirigidas a erigir un nuevo liderazgo que tendría que hacer frente a una fase por estrenar en la oposición, tras 13 años al frente del poder.

Uno de los mejor situados para este virtual relevo sería el actual ministro de Exteriores, David Miliband, quien no obstante se ha revelado como uno de los mayores apoyos de Brown con sus reiteradas apelaciones a la unión de los laboristas y advertencias como las que trasladó este mismo fin de semana en 'The Andrew Marr Show' acerca de que resultaría "fatal' si las bases "fallan a la hora de defender al líder".

Con todo, el partido está a la espera de conocer los resultados de las locales que se celebran el jueves en Inglaterra y Gales y en las que, por primera vez desde el año 2000, el laborista Ken Livingstone podría perder el bastón de mando de Londres. En este sentido, colaboradores de Brown habrían recomendado al primer ministro una participación de perfil bajo en la campaña para evitar que su delicada situación actual perjudique al partido, que podría perder otros municipios además de la propia capital británica.

CAMBIOS

En este contexto, los movimientos para suceder a Brown tendrían como meta una fecha posterior a las propias generales, puesto que los cálculos de los críticos estiman que, incluso con un cambio de cartel, los laboristas no serían capaces de mantener el control del Parlamento. En este sentido, la encuesta realizada por ICM para 'Sunday Telegraph' implicaría la pérdida de hasta 131 escaños en Westminster y garantizaría a Cameron una sólida mayoría.

Con todo, y pese a que los resultados del 1 de mayo podrían alentar las voces que reclaman un cambio al frente del partido, el consenso interno asume que, a dos años de las generales, es "demasiado tarde" para prescindir de Brown, Así, fuentes del Gobierno reconocieron que algunos ministros asumen que las dos próximas legislaturas verán a los laboristas sentados en las filas de la oposición.

Por ello, los miembros más jóvenes del actual gabinete son apuntados para hacerse cargo del timón en un período que duraría un mínimo de diez años y para el que, además de Miliband, los medios de comunicación sitúan al secretario de Estado de Trabajo y Pensiones, James Purnell, o al parlamentario Andy Burnham como integrantes de una carrera que ya habría comenzado.