18 de enero de 2021
27 de junio de 2006

Vaticano.- El Vaticano prefiere no comentar el envío de una delegación a China

ROMA, 27 Jun. (de la corresponsal de EUROPA PRESS C. Giles) -

El Vaticano realizó hoy un comunicado en el que dice que "no tiene nada que comentar" sobre las noticias aparecidas en la prensa china y confirmadas por la agencia 'Asia News' sobre el envío de una delegación de expertos diplomáticos a China para mantener algunos coloquios con el gobierno en un momento de tensión.

En la nota, el portavoz del vaticano, el español Joaquín Navarro Valls no desmiente la noticia pero dice: "No tengo ningún comentario que hacer sobre la noticia aparecida en algunos medios de comunicación acerca de contactos entre una delegación de la Santa Sede y las autoridades chinas".

La noticia fue publicada hoy por algunos medios de comunicación chinos y confirmada por la agencia 'Asia News', que depende del Instituto Pontificio de Misiones en el Extranjero y que le dedica un amplio artículo en el que señala que la delegación está compuesta por monseñor Claudio Celli, considerado uno de los mejores expertos en diplomacia de la Santa Sede y el representante de la Secretaria de Estado, Gianfranco Rota Graziosi.

'AsiaNews' denuncia que en el último año las autoridades chinas han detenido a 1.958 cristianos evangélicos y que la "persecución más dura se realizó en Henan, donde se detuvieron a 823 pastores y fieles cristianos".

Según la agencia, China insiste para retomar las negociaciones plenas con el Vaticano en que "se rompa las relaciones con Taiwan y la no intromisión en los asuntos internos de China (lo que comprendería las ordenaciones episcopales). Dos condiciones que no están dispuestos a aceptar en el Vaticano.

Se trata de la primera visita de una delegación de la Santa Sede en misión oficial desde 2000 después de que las negociaciones se bloquearan tras las protestas en Pekín por la canonización de 120 mártires chinos por parte del Vaticano.

El pasado mes de mayo, el Vaticano anunció en un comunicado oficial la excomunión de los dos obispos chinos que fueron ordenados sin el permiso de la Santa Sede, así como de los prelados que les consagraron y denunció que esto suponía una "grave violación de la libertad religiosa" que añadía nuevos obstáculos al diálogo entre la Santa Sede y Pekín.

En China, el Gobierno permite la práctica del catolicismo sólo a través de la Asociación Patriótica, un organismo controlado por el Ejecutivo y separado de la Santa Sede, con poder para el nombramiento de los obispos.

China suspendió sus relaciones con el Vaticano en 1951, poco después de que el Partido Comunista Chino tomase el poder en Beijing. El culto sólo está autorizado en iglesias controladas por el Gobierno, si bien millones de católicos chinos pertenecen a la denominada "iglesia clandestina".