19 de septiembre de 2019
  • Miércoles, 18 de Septiembre
  • 3 de abril de 2014

    Venezuela.- La Iglesia Católica venezolana dice que el Gobierno quiere implantar un régimen "totalitario"

    CARACAS, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -  

       La Iglesia Católica venezolana ha acusado este miércoles al Gobierno de Nicolás Maduro de querer implantar un régimen "totalitario" y le ha responsabilizado de generar el descontento que desató la mayor ola de protestas antigubernamentales en la última década.

       El presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela, monseñor Diego Padrón, ha leído un comunicado condenando lo que considera una "abusiva y desmedida represión" de las autoridades contra los manifestantes, que ya acumulan casi dos meses en las calles de la nación de mayoría católica.

       "La causa principal de la actual crisis es la pretensión del partido oficial y las autoridades de la Republica de implantar el llamado 'plan de la patria', dentro del cual se esconde la promoción de un sistema de gobierno de corte totalitario, que pone en duda su perfil democrático", sostiene el comunicado.

       La Iglesia Católica y el Gobierno socialista tienen una historia reciente de desencuentros. El fallecido presidente Hugo Chávez, quien decía ser un fervoroso católico, muchas veces desató su furia contra el clero a quienes llamó "demonios con sotanas".

       Miles de venezolanos se han volcado a diario a las calles de las principales ciudades de la nación de 29 millones de habitantes, a reclamar al presidente Maduro soluciones para la alta inflación, la persistente escasez y la desatada criminalidad.

       "El Gobierno se equivoca al querer resolver la crisis por la fuerza. La represión no es el camino (...) La salida de la crisis es clara: el diálogo sincero del Gobierno con todos los sectores del país", ha agregado Padrón, quien ha dicho que verían una intermediación del Vaticano con buenos ojos.

       De la misma forma, el comunicado de la Conferencia Episcopal denuncia el empleo de barricadas y el ataque hacia personas e instituciones, así como la quema de vehículos de particulares y de servicio público. "Son situaciones que no se debe aceptar, ni aplaudir", concluye.

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