16 de octubre de 2019
14 de marzo de 2009

Los restos de la antigua fuente de la Plaza de la Paz aparecen abandonados en un solar de Santa Cruz de Tenerife

El Ayuntamiento capitalino sostiene que la fuente se encuentra en un almacén municipal

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los restos de la fuente de la Plaza de la Paz, inaugurada el 24 de mayo de 1957, han aparecido abandonados en un solar cercano a la avenida Tres de Mayo, en Santa Cruz de Tenerife, según han confirmado a Europa Press el historiador tinerfeño Daniel García e Isauro Abreu, quien lideró en 2006 el movimiento ciudadano en pro de salvar este símbolo de la capital tinerfeña.

Las piezas que componían la fuente, elaboradas en piedra de cantería, permanecen apiladas en un terreno situado al lado del Palacio de Justicia y a escasos metros del Intercambiador y de la sede de Presidencia del Gobierno. En concreto, se encuentran colocadas formando cuatro hileras: las tres primeras compuestas por 35 piezas que formaban parte del anillo exterior de la fuente; y una cuarta donde están los restos del anillo interior junto a algunos pedazos que se rompieron al desmontarlo, según precisó Isauro Abreu.

En cuanto a quién es el responsable de que los restos de la fuente de La Paz permanezcan en el mencionado solar, fuentes de Metropolitano de Tenerife consultadas por Europa Press explicaron que las piezas fueron puestas a disposición del Ayuntamiento de Santa Cruz una vez fueron desmontadas, al tiempo que el concejal de Infraestructuras y Servicios Públicos del Consistorio aseguró que los restos de la fuente, que a su parecer "son de hormigón armado" y no de cantería, "se encuentran en un almacén municipal".

En enero de 2006, la empresa Metropolitano de Tenerife, encargada de las obras de la Línea 1 del tranvía, planteó al Ayuntamiento capitalino la necesidad de eliminar la Plaza de la Paz de su ubicación original para, de esta manera, permitir el tránsito del nuevo medio de transporte. Como consecuencia, y ante las protestas de los ciudadanos, se barajó la posibilidad de desplazar la fuente a un lado del Quiosco de La Paz, o bien, recolocarla en la avenida Reyes Católicos o en la calle Alcalde Mandillo Tejera, próxima a la Cruz del Señor. A este respecto, Abreu recordó que se llegaron a reunir hasta un total de 4.516 firmas para evitar la desaparición de la fuente de su entorno original y para que ésta, una vez finalizara la implantación del tranvía, se ubicase al margen derecho del que fue su emplazamiento durante más de 50 años.

Dos meses después, el 24 de marzo de 2006, la Corporación municipal anunció que la fuente de la plaza de La Paz no se trasladaría y conservaría su histórica ubicación, por lo que sólo se desplazaría unos metros para facilitar el paso del tranvía; sin embargo, este símbolo de la ciudad, con 57 años de historia a sus espaldas, fue eliminado y sustituido finalmente por una nueva fuente luminosa de menores dimensiones, obra de Eustaquio Martínez, que fue colocada a un lado del cruce de la avenida Siete Islas --antigua General Mola-- con las Ramblas.

Asimismo, según se recoge en los medios, el entonces concejal de Obras y Servicios del Ayuntamiento capitalino, Norberto Plasencia, señaló en aquel momento que tras el desmonte de la fuente de La Paz se procedería a catalogar cada uno de sus componentes y a llevarlos a un almacén municipal en espera de ser ubicados en un nuevo emplazamiento, algo que finalmente no se ha llevado a cabo.

ENCLAVE ORIGINAL

El enclave donde originalmente se encontraba la Plaza de la Paz, según explicó Daniel García, era conocido siglos atrás como Cuatro Caminos por ser el entronque del antiguo Camino de los Coches con la carretera a La Laguna, luego conocidas como Rambla de Pulido y Avenida General Mola.

Tras la finalización de la I Guerra Mundial, en el año 1918, la Plaza pasó a denominarse Plaza de la Paz, que inicialmente estaba configurada como una plazoleta con apenas cuatro bancos y un torreón central de suministro eléctrico. Fue a mediados del siglo XX cuando se procedió a la reforma de este espacio, inaugurándose la fuente el 24 de mayo de 1957, y al año siguiente, concretamente el 20 de marzo de 1958, se inaugurarían los efectos luminosos aparejados a dicha fuente, en lo que fue la primera experiencia en este ámbito en las islas.