5 de junio de 2020
29 de marzo de 2020

CHE suma 5 enclaves donde ha aplicado la técnica de "curage" o permeabilización de masas de sedimentos vegetadas

CHE suma 5 enclaves donde ha aplicado la técnica de "curage" o permeabilización de masas de sedimentos vegetadas
Curage de ALFARO_durante una crecida (enero 19) - CHE

LOGROÑO, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Confederación Hidrográfica del Ebro (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico) ha aplicado la técnica novedosa en España de "curage" o permeabilización de grandes masas de sedimentos consolidadas por la vegetación en cinco enclaves de la Cuenca del Ebro en La Rioja. Su objetivo es ambicioso: reducir la exposición a la inundación de núcleos ribereños ante las avenidas y favorecer el estado natural de los sotos.

En concreto, el Organismo ha realizado tratamientos de curage en la zona del puente del ferrocarril, en Alfaro; en La Cocha de Calahorra; en el paraje El Plantío, en Calahorra-San Adrián (La Rioja/Navarra); en La Peñuela, en Azagra-Calahorra (Navarra/La Rioja) y en el paraje del Recajo, en Viana-Agoncillo (Navarra/La Rioja).

En La Rioja, el Organismo aplicó por primera vez la técnica de "curage" en el Soto de Alfaro (2018-mayo 2019) como experiencia piloto y prevé realizar a lo largo del presente año una actuación de mantenimiento de los ramales allí abiertos. Además de mejorar la hidráulica del cauce, la permeabilización de la masa de sedimentos ha favorecido la creación de numerosas zonas húmedas dentro del soto de Alfaro y con ello, un incremento de la biodiversidad.

Más recientes son los curages de Viana-Agoncillo (los trabajos finalizaron hace apenas 15 días) y en Calahorra-San Adrián, donde se ha deforestado una isla situada bajo el puente de San Adrián y la orilla de la margen izquierda, y labrado posteriormente, lo que ayudará al río a movilizar los sedimentos en crecidas medias. Aguas abajo, a la altura de una antigua fábrica de luz, se ha abierto un ramal que ha permitido reconectar la antigua Madre Vieja con el río.

La CHE también ha aplicado esta técnica en el rio Ebro en Buñuel y Castejón (Navarra) y en Novillas (2), Boquiñeni, Alagón, Torres de Berrellén, Sobradiel, Utebo, Monzalbarba, Alfocea (2), Pina de Ebro, Alcalá de Ebro y Villafranca de Ebro (2), todos en la provincia de Zaragoza.

LA TÉCNICA DE CURAGE

Consiste en un conjunto de actuaciones de pequeña entidad, respetuosas con el medio ambiente y utilizando lo menos posible la maquinaria pesada, para facilitar la movilización de sedimentos en zonas que suponen obstrucciones importantes al paso de la corriente. Se mejora así la circulación de caudales, con el menor impacto posible y se reduce el riesgo en situaciones de avenida.

También tienen un efecto positivo sobre los sotos, ya que la entrada de agua en episodios de avenida media y pequeña contribuye a su irrigación superficial (muchos han quedado descolgados del cauce principal), además de que se aprovecha la actuación para mejorar su estado natural mediante la retirada de restos vegetales muertos y basuras.

Para ello, se abren antiguos ramales de poca anchura, atravesando las grandes masas de sedimentos, por donde circularán libremente las aguas. En resumen, se recupera la funcionalidad de antiguos paleocauces que por la acumulación de depósitos (vegetación muerta y sedimentos) habían quedado desconectados con el río.

Primero se realiza un claro de la vegetación (se tritura y extiende insitu) y después un labrado superficial de los sedimentos para facilitar su movilización natural por las avenidas, dificultando que se consoliden de nuevo en los ramales practicados. También se aprovecha para llevar a cabo una limpieza de todo tipo de basuras que hubieran quedado atrapadas en el soto.

Estas labores tienen un impacto mucho menor que una retirada de sedimentos o dragado y su mantenimiento es fácil y sostenible en el tiempo.