26 de febrero de 2021
9 de marzo de 2014

Los hogares riojanos podrían reducir un 26,8 por ciento su factura energética con medidas de ahorro y eficiencia

La adopción de estas medidas evitaría la emisión a la atmósfera de más de 70.000 toneladas de CO2 en la Comunidad de La Rioja

LOGROÑO, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

Gas Natural Fenosa ha publicado los resultados de la novena edición del Índice de Eficiencia Energética, que constata que los hogares riojanos aún tienen un gran potencial de ahorro, equivalente al 26,8% de su factura energética.

Con pequeños cambios en los usos y costumbres, las familias de La Rioja podrían ahorrar en torno a 30,35 millones de euros al año.

La energía susceptible de ser ahorrada en La Rioja, 28.097 toneladas equivalentes de petróleo, es similar a la que consumen 640.000 ordenadores encendidos durante un año o la energía necesaria para producir agua caliente para 170.000 de hogares.

Un mejor uso de la energía podría, además, ahorrar la emisión a la atmósfera de 70.130 toneladas de dióxido de carbono (CO2).

El Índice refleja que los hogares riojanos tienen un mayor potencial de ahorro energético en iluminación (40,6%) y equipamiento (36,6%). Los porcentajes son inferiores en calefacción (20,2%), aire acondicionado (18,1%) y agua caliente sanitaria (12,4%).

El Índice de Eficiencia marcó en 2013 en La Rioja una puntuación de 6,26, cifra sensiblemente inferior a la registrada 2012 (6,50). La cifra sigue siendo superior a la marcada en 2004 (5,98), cuando se realizo el primer estudio.

Los hogares riojanos son menos eficientes que la media de los hogares españoles. De hecho, se observa una relajación en la aplicación de medidas de eficiencia energética, especialmente en cuanto a cultura energética y el índice mantenimiento, donde La Rioja obtiene registros bajos respecto del conjunto de comunidades de España.

RETROCESO A NIVEL NACIONAL

Esta edición es la tercera desde 2004, la segunda consecutiva, en la que el Índice sufre un retroceso a nivel nacional. Es significativa la disminución del índice de control energético, provocada por un descenso en hábitos que parecían consolidados, como el uso eficiente de electrodomésticos o el apagado de los equipos del hogar cuando no se utilizan.

Pese al retroceso en la nota de esta edición, ha vuelto a aumentar, del 59% al 64%, el porcentaje de encuestados que considera que el ahorro de energía es más importante que antes de la crisis. En cambio, ha disminuido el porcentaje de quienes muestran su preocupación por el medio ambiente, del 82% al 79%.

Este año han disminuido los cuatro subíndices en los que se basa el estudio (mantenimiento, control, cultura y equipamiento). De ellos, el de control energético sigue siendo el que tiene un valor medio más elevado (7,7) y el de cultura (5,7), el menor.

Entre los hábitos que han empeorado durante el último año, cabe destacar los siguientes: Hay un descenso acusado (-11%) en el número de hogares que optimiza su consumo utilizando los electrodomésticos a diferentes horas.

También desciende (-7,1%) el número de hogares que fijan el termostato del aire acondicionado a 24 ºC o más y se ha constatado una reducción del 6,5% en el número de viviendas que apagan todos los equipos del hogar antes de salir o irse a dormir.

Han sufrido un estancamiento hábitos como limpiar la parte trasera del exterior del frigorífico o bajar la temperatura de la calefacción individual con un sistema programable.

Entre los hábitos que han mejorado, destaca el aumento de residencias que utilizan el programa de media carga del lavavajillas de manera eficiente (+5,1%) y las que tienen las salidas interiores de aire cerca del techo y sobre la ventana (+8,6%).

OBSERVATORIO DE LAS TENDENCIAS DE CONSUMO ENERGÉTICO

La multinacional energética realiza este estudio desde 2004 con el objetivo de convertirlo en un observatorio de referencia en temas de eficiencia energética de los hogares españoles y poner sus conclusiones a disposición de todos los usuarios y administraciones como una herramienta para fomentar hábitos eficientes y mejorar así el ahorro energético.

El análisis de los datos de los sucesivos índices permite a la compañía atender las necesidades de sus clientes con productos y servicios adaptados y compatibles con la eficiencia energética, la innovación y el respeto al medio ambiente.

El estudio analiza las costumbres que implican un esfuerzo pequeño, pero que suponen un ahorro importante. Los resultados se obtienen a partir de más de 3.800 encuestas, realizadas a finales de 2013 y referidas a cuatro aspectos: cultura energética, mantenimiento, control energético y equipamiento.