7 de agosto de 2020
2 de julio de 2020

El sector del libro calcula pérdidas de 840 millones de euros en 2020 y pide pacto de estado por la lectura

Rebaja la estimación de pérdidas en España a 600 millones pero alerta de una caída en el mercado exterior hasta el 60%

El sector del libro calcula pérdidas de 840 millones de euros en 2020 y pide pacto de estado por la lectura
Cristalera de librería Solocio, donde se puede leer un cartel donde pone "Los libros no contagian el coronavirus, combaten el aburrimiento, enriquecen el alma",.En Madrid (España), a 27 de mayo de 2020. - EDUARDO PARRA - EUROPA PRESS - ARCHIVO

MADRID/ LOGROÑO, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -

El sector del libro estima unas pérdidas de 840 millones de euros para 2020 en el conjunto del mercado interior y exterior, tal y como ha señalado este jueves 2 de julio el presidente de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), Miguel Barrero Maján, durante un encuentro telemático con los medios, en el que ha pedido al Gobierno y a los partidos políticos un pacto por la lectura para lograr en un periodo de diez años "un país lector", tal y como ha solicitado la Federación de Cámaras del Libro (FEDECALI) en una carta abierta.

Según las cifras actualizadas, el sector estima que las pérdidas en el mercado interior descenderán del 33 por ciento previsto al 25 por ciento de los 2.400 millones de euros facturados en 2019, lo que supone una cifra de 600 millones de euros, unos datos más optimistas que se deben tanto a la venta a través de plataformas digitales como de libro digital, así como al buen "reencuentro" con las librerías tras el confinamiento, una "energía" que se percibe especialmente en la ficción y en parte de los libros de ensayo, así como por la llegada de novedades editoriales en el mes de junio.

En concreto, respecto al comercio electrónico, el sector del libro calcula que en los meses de cierre aumentó un 60 por ciento, un "buen crecimiento", que supondría entre el 10 y el 15 por ciento de la venta ordinaria en una situación de normalidad. "Es mejor de lo que pensábamos, pero la caída es la caída", ha lamentado Barrera.

Sin embargo, el sector es más pesimista respecto a la facturación en el exterior, que en 2019 se situó en los 400 millones de euros y que este año se espera que caiga un 60 por ciento, diez puntos porcentuales más de lo previsto, lo que supone 240 millones de euros de pérdidas. Esta proyección tiene a la industria "preocupada", que considera que va a ser "complicado cobrar la deuda", ya que la situación en América Latina es "muy complicada social y económicamente".

Debido a la situación previa a la pandemia, con las cifras tras el confinamiento y ante ha ausencia de "una visión estratégica para el presente y futuro de la industria", el sector del libro ha pedido un pacto de estado para lograr en un plazo de diez años un "país lector". En este punto, Barrero ha destacado que la estrategia política actual es "un error", ya que el libro mueve 3.000 millones de euros, lo que supone el 0,8 por ciento del PIB, a lo que se suma el empleo directo e indirecto, o la presencia en el mercado exterior y una "balanza comercial importante".

Asimismo, Barrera también ha alertado de la "situación preocupante" de las librerías, un sector que "ya estaba tocado antes de la crisis", según ha advertido, por lo que es en esta "parte de la cadena" donde ve "más riesgo" de cierres, motivo por el que necesario un "plan de apoyo" para "mantener el tejido librero". En el caso del mundo editorial, la situación financiera es "mejor", lo que "no quita para que haya algún cierre en las más especializadas", cuya rentabilidad depende de "mercados exteriores".

Por ello, las organizaciones integradas en la Federación de Cámaras del Libro (FEDECALI) hacen un "llamamiento público" a los "gobernantes y al conjunto de los partidos políticos del arco parlamentario" para que establezcan entre sus objetivos prioritarios "una estrategia a largo plazo en favor del libro y la lectura" que permita convertir a España en un "país de lectores".

Por otro lado, y en referencia al periodo de confinamiento a causa de la Covid-19, Barrero también ha hecho alusión al aumento de la piratería, que no solo ha aumentado en la páginas web, sino también en las redes sociales, donde se ha percibido un intercambio de archivos con material protegido.

DIEZ AÑOS PARA CONVERTIR ESPAÑA EN UN PAÍS DE LECTORES

Barrero ha destacado que, con motivo de la Covid-19, se han atendido las "necesidades de liquidez", que fueron "clave para garantizar la supervivencia", así como una "línea de crédito que ha funcionado", pero sienten una "decepción muy alta" en las medidas de activación una vez superado el confinamiento para activar el consumo, entre las que el sector pidió cambios normativos para agilizar compras o créditos de compra de libros, así como ayudas especiales para el sector de la pequeña y mediana edición para quienes la exportación es importante, ya que este año se ha visto "seriamente afectada".

Además, señalan que aunque sea "muy bienvenido" del IVA digital, creen que no es una reacción a la situación por el coronavirus, puesto que "ya estaba en los presupuestos" del anterior gobierno socialista, que presentó el anterior ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, y al que también hizo referencia el actual ministro, José Manuel Rodríguez Uribes.

Por ello, piden una convocatoria de una mesa para un Pacto por el libro y la lectura, que consideran que debe de ir más allá de una legislatura y cuyos objetivos creen factibles en un periodo de diez años, según ha apuntado Barrero. En este sentido, ha indicado que aunque la Dirección General del Libro es el departamento ministerial encargado de esta industria, se trata de un asunto que atañe al "conjunto del parlamento y de los partidos políticos".

En concreto, el sector del libro considera que este pacto de estado debería incluir la Declaración del libro como Bien Esencial; un plan de fomento del hábito lector y de promoción de la lectura en el conjunto de la población; un programa de dotación de fondos bibliográficos para Bibliotecas (públicas, escolares, universitarias, institucionales); un programa de bonolibro para activar la adquisición de libros; un plan de fomento del libro en el mercado exterior; un plan de defensa de la Propiedad Intelectual; un Plan de Ayudas a las librerías; un Programa de Ayudas a la edición minoritaria; un Programa de cheque-libro para el libro de contenido educativo escolar; y la apuesta por un Plan Europeo de Rescate del libro y la edición. En cuanto al coste global, el sector estima en 100 millones de euros al año la aplicación de estas estrategias.

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