21 de agosto de 2019
14 de diciembre de 2008

Aena ha aislado acústicamente a casi el 95% de las viviendas afectadas por Barajas que lo solicitaron

Los vecinos de la zona aseguran que el aislamiento "no sirve de mucho" porque sólo afecta a las ventanas

MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) ha aislado acústicamente a casi el 95 por ciento de las viviendas afectadas por el aeropuerto de Madrid-Barajas que así lo solicitaron durante este periodo, lo que significa que ya cuentan con dicha protección un total de 12.514 de las 13.222 que lo pidieron.

Se trata de una de las medidas que se han llevado a cabo en este aeropuerto para "reducir al máximo" las posibles afecciones acústicas, por lo que además de dicha iniciativa, se han implementado procedimientos de atenuación acústica para el despegue y el aterrizaje, y se han establecido una serie de condiciones para la utilización de las pistas.

Según señala AENA, minimizar el impacto acústico que genera el tráfico aéreo es una de las principales preocupaciones del aeropuerto de Madrid-Barajas, y para ello, dispone de un sistema de control de ruidos denominado SIRMA que permite detectar, medir y asociar el ruido producido por las aeronaves al sobrevolar micrófonos instalados en zonas estratégicas de su entorno.

Estas mediciones son necesarias para cumplir la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Por esta razón, los controladores están ubicados en los puntos más expuestos al ruido aeronáutico, próximos a las rutas aéreas, con la intención de mejorar el control y medición del grado de afección acústica provocada por las operaciones aeronáuticas en las poblaciones que pudieran verse afectadas.

La información que proporcionan el SIRMA sirve para controlar que las aeronaves cumplen con las trayectorias y procedimientos establecidos, midiendo el nivel de ruido que registran los micrófonos distribuidos por el entorno. En caso de que se produzca algún incumplimiento se investigan las causas que lo produjeron y se formula denuncia ante la Dirección General de Aviación Civil por si ese hecho fuese la causa de inicio de expediente sancionador.

El control acústico no se limita únicamente a las aeronaves en vuelo, y también se lleva a cabo el control de ruido de las aeronaves en tierra, especialmente durante la noche, en zonas de plataforma de estacionamiento de aviones, próximas a las poblaciones que limitan con el aeropuerto, como es el caso de las Rampas: R5 - R6, y Dique Sur, a través de un sistema denominado SCVA.

NUEVA HUELLA ACÚSTICA

Este anuncio se da en la semana en la que Aena ha presentado el nuevo Mapa del Ruido que ha sido bastante criticado por los municipios afectados, pues consideran que apenas es diferente al anterior y que abarca una zona de afección más pequeña que antes, pasando a una zona de afección de 153 kilómetros cuadrados frente a los 159,64 kilómetros cuadrados de antes.

El presidente de la Asociación Nacional de Afectados por el Impacto del Tráfico Aéreo, Luis Ramírez, explicó que ya han hecho una primera valoración de la huella presentada y que "realmente no difiere mucho de la anterior", lo cual es negativo teniendo en cuenta que el plan anterior dejaba fuera la ampliación del aeropuerto, y con ella municipios como Tres Cantos, Colmenar Viejo, Soto del Real, o Bustarviejo.

En relación al aislamiento acústico en las viviendas, Ramírez señaló en declaraciones a Europa Press que el problema es que en muchos casos esta alternativa "es una solución más bien paliativa, no curativa" recalcando que el doble acristalamiento es la principal medida del aislamiento.

"No sirve de mucho y no conozco a nadie al que le hayan hecho cambios estructurales en la vivienda para aislar el ruido", aseguró, al tiempo que señaló que normalmente se actúa en las ventanas y realmente, en muchos casos, donde son viviendas unifamiliares o zonas de desarrollo con chalés adosados, "en una parte, el aislamiento es inviable salvo que traigan unos cascos".

En su opinión, dicho aislamiento es insuficiente, sobre todo, "en época de buen tiempo que uno tiene las ventanas abiertas". "El aislamiento no funciona y no es una solución para los problemas de ruido", aseveró, mientras criticó que el modelo de cálculo de ruido que tiene Aena "no refleja en absoluto la realidad de la molestia".

"Es un modelo que juega muy a su favor. Para nosotros, Aena no puede ser parte en este tema y juez", indicó Ramírez, quien apuntó que "son ellos (los responsables de Aena) los que generan la molestia, los que se la miden y los que se castigan", y de este modo, en su opinión, no se pueden solucionar los problemas.

Según señalan los afectados, AENA hace unas medias en las mediciones que no reflejan el cálculo real de decibelios. "Por ejemplo, un avión produce 70 decibelios y otro 30, hacen la media, que da 50, y, en este caso, no son los decibelios considerados como suficientes para protestar", concluyen.