6 de abril de 2020
23 de julio de 2018

La Asociación de Medios de Información condena los paros de los repartidores de prensa y la "violencia" ejercida

MADRID, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Medios de Información (AMI) ha trasladado este lunes su "más contundente rechazo" a la huelga indefinida protagonizada por los repartidores de prensa en la Comunidad de Madrid y ha condenado "de forma enérgica" la violencia ejercida durante los paros, que han dejado algunos incidentes en puntos de distribución y tres detenidos durante el pasado fin de semana.

Los transportistas autónomos contratado por Boyacá, la empresa responsable de la distribución a kioscos y puntos de venta, iniciaron el pasado viernes una huelga para que no se despida a 130 trabajadores y que no se reduzcan entre un 55 y un 60 por ciento la retribución diaria por la prestación del servicio.

En un comunicado, la Asociación de Medios de Información ha lamentado el "grave perjuicio" que esta huelga indefinida genera "tanto al sector como a la sociedad civil" y ha calificado de "inaceptable" que los transportistas pretendan "imponer por la fuerza, la amenaza, la intimidación y medios ajenos al estado de derechos" un nuevo contrato "en condiciones privilegiadas".

En esta línea, ha subrayado que el "incumplimiento de los contratos vigentes" por parte de los repartidores "priva de toda legitimidad a sus reivindicaciones". "Y, en ningún caso", ha añadido, "puede ser una vía para resolver un conflicto empresarial si se aplica de forma coercitiva, se cercena además el trabajo realizado por los medios de comunicación impresos y se vulnera, de forma flagrante, el derecho de los ciudadanos a acceder a la información".

Así, ha recordado que "la libertad de información, pilar básico de toda democracia", constituye "un derecho constitucional que ha de respetarse y garantizarse en cualquier circunstancia".

En un escrito explicativo difundido en Twitter, los trabajadores, que se refieren a este conflicto con hashtag #NoAlEmpleoPrecario y #BoyacaPrecariza, se niegan a "renunciar a sus derechos": la garantía de un contrato que permita una "vida digna" o "cobrar sólo por hora trabajada sin descansos".

También reclaman un "compromiso de contratación que garantice sus puestos de trabajo" y piden la solidaridad de lectores, trabajadores y kioskeros para no comprar prensa mientras dure esta negociación.

Según recuerdan, en 1991 fueron excluidos del Estatuto de Trabajadores y tuvieron que constituirse como empleados autónomos. Desde entonces, han "defendido" sus condiciones negociando con la patronal del sector y evitando así la "precarización" del reparto de prensa en Madrid.

A juicio de estos empleados, DIMA, la patronal de la distribución de prensa en la región, se apoya en la propiedad de las furgonetas por parte de los trabajadores para "exprimir" la figura del autónomo "independiente". Sin embargo, los repartidores de prensa está "muy lejos" de ser independientes y sus horarios, ruta de trabajo y condiciones "dependen de un único patrón", señalan.

A su vez, explican que trabajadores y patronal llevan un año "intentando negociar" un nuevo contrato debido a la reconversión de la prensa de papel y la patronal "piensa que la reconversión consiste en despojar de derechos y de la mitad del salario a los trabajadores, aplicando desde el viernes la "ultractividad" al acuerdo. "El salario tiene que permitir vivir", critican en el comunicado.

Fuentes de la Policía Nacional han explicado a Europa Press que durante el fin de semana la huelga de los repartidores ha provocado incidentes con intimidación pero sin violencia en algunos puntos de distribución entre trabajadores que secundan la protesta contra los que no la apoyan. En concreto, la Policía detuvo a tres personas en un incidente en la calle de Cea Bermúdez.

Los incidentes se produjeron, sobre todo, en los polígonos donde las furgonetas cargan los periódicos para su posterior distribución.

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