14 de agosto de 2020
30 de mayo de 2008

Coslada.- El 'número dos' de la trama culpa al jefe de los proxenetas de usar el nombre de la Policía en su beneficio

MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El 'número dos' de la supuesta trama corrupta policial en Coslada culpa al líder de la mafia rumana de prostitución investigada en el proceso judicial de utilizar su nombre y el de la Policía Local en su propio beneficio para extorsionar a las prostitutas que ofrecían sus servicios en un polígono del distrito de Vicálvaro.

Así se lo trasladó Carlos M.G. a su abogado, Alberto Fernández-Palacios, durante una de sus visitas al módulo 8 del penitenciario de Alcalá-Meco, donde cumplen prisión trece agentes locales por su presunta implicación en la red mafiosa.

El letrado se quejó del juicio paralelo de los medios a su representado después de que se hayan publicado fragmentos del sumario, donde no sale bien parado. "Los tribunales son los que tienen que instruir el caso y juzgarlo. Y no los periodistas", apostilló. "El único acto judicial donde se va a demostrar su inocencia es el juicio con los principios de oralidad, contradicción e inmediación", añadió.

Según las investigaciones, Catalin, de origen rumano, ejercía de cabecilla de los proxenetas que chantajeaban a las meretrices. Los hermanos Iount y Francisc Giurca le ayudaban en la recaudación del dinero exigido a las chicas por trabajar en determinadas esquinas del polígono.

Según Fernández-Palacios, Catalin se jactaba de sus amistades en la Policía Local de Coslada para conseguir de las prostitutas elevadas sumas de dinero. Sin embargo, las pesquisas de la Brigada de la policía Judicial apuntan a Carlos M.G. como el protector de los chulos.