20 de noviembre de 2019
9 de julio de 2008

Famma pide más control en las piscinas para evitar accidentes que puedan desencadenar discapacidades

MADRID, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid (FAMMA- Cocemfe Madrid) pidió hoy a todas las autoridades responsables de velar por la seguridad de los usuarios de cualquier piscina o lugar de recreo acuático "a mantener un correcto control sobre las instalaciones y las prácticas llevadas a cabo por los bañistas" para evitar accidentes que puedan provocar discapacidades.

La Federación advirtió de las "graves lesiones y discapacidades que se producen todos los años debido a la falta de prudencia de muchas personas" e insistió en que extremar las precauciones puede ayudar a reducir estas consecuencias, ya que buena parte de los siniestros que ocurren en verano "se deben al uso incorrecto de las instalaciones o a la falta de precaución".

Así, recordaron el caso de un niño acontecido en 1990 en Benalmádena, Málaga, que se tiró de forma imprudente en una piscina municipal y cayó sobre un joven que, a consecuencia de este hecho, quedó tetrapléjico.

Ahora, dieciocho años después, el Tribunal Supremo ratificó la responsabilidad del Ayuntamiento local puesto que "el socorrista que contrató permitía una práctica inadecuada y peligrosa" entre los bañistas, además de no encontrarse en su puesto de vigilancia en ese momento.

Este último detalle propició que fueran los propios bañistas quienes sacaran de forma incorrecta al afectado de la piscina, lo que pudo incrementar la gravedad de su lesión.

El presidente de FAMMA, Javier Font, señaló que "es evidente que los bañistas tienen la responsabilidad última de cuidar dónde se zambullen cuando se trata de una zona pública" pero, no obstante, en los espacios de baño "debe existir siempre un equipo humano e instrumental que permita la práctica correcta de actividades de ocio en estos lugares".

Así, indicó que las contusiones en cabeza, cuello y espalda se pueden evitar manteniendo la seguridad en las inmersiones, sobre todo, desde trampolines, bordillos y toboganes. "En muy pocas ocasiones existen indicaciones advirtiendo del peligro que se puede correr, por lo que sería interesante que en las piscinas o en las playas se informara más profundamente a los usuarios", recalcó.

"El impacto contra una superficie dura, como puede ser el suelo de la piscina u otro bañista, puede producir lesiones graves como conmoción cerebral, pérdida de memoria o habilidades motoras y los golpes en la espalda pueden provocar lesiones medulares de diversos grados que pueden desencadenar en una discapacidad para siempre", señaló.

De hecho, las cifras indican que cada año, debido a este tipo de accidentes se producen en torno a un centenar de lesiones graves. Además, el 5 por ciento de todas las lesiones medulares que se producen se deben a la denominada 'zambullida'. Aparte, es importante tener en cuenta las muertes por ahogamiento o los daños menores a causa de las imprudencias cometidas en las piscinas.

Por ello, "para disfrutar de un verano sin contratiempos y reducir el número de accidentes, es necesario advertir de la importancia que supone seguir las normas básicas de seguridad en estos recintos, algo que sin duda, compete a las autoridades y responsables del lugar", puntualizó.