21 de agosto de 2019
31 de diciembre de 2010

La implantación de la Ley de Libertad de Médico cierra un año sanitario marcado por reclamos del hospital de Carabanchel

MADRID, 31 Dic. (EUROPA PRESS) -

La aplicación de la Ley de Libertad de Médico, en la que se incluye la implantación del área única sanitaria, así como los reclamos de los vecinos para la construcción del hospital de Carabanchel, que al final se ha quedado en la habilitación civil del Hospital Gómez Ulla, han protagonizado la política sanitaria del año 2010.

La ley de libre elección, que entró en vigor el 15 de octubre para la atención primaria y el 1 de diciembre para la especializada, llevó aparejada la polémica desde su aprobación en noviembre de 2009. El primer escollo que tuvo que pasar fue el desarrollo de los reglamentos que delimitaban cómo se puede llevar a cabo la libre elección y eliminan las once áreas sanitarias existentes hasta la actualidad.

Mientras que la oposición política y sindicatos argumentaban que ya era posible elegir médico gracias a la Ley Orgánica de Sanidad y que el área única introduciría "caos" organizativo, la ley siguió su curso hasta ser una realidad el 15 de octubre de 2010.

De momento, los primeros datos ofrecidos a modo de balance arrojan que cerca de 9.378 madrileños ya han elegido especialista y que más de 137.740 personas han elegido médico de Primaria.

SIN HOSPITAL EN LA CÁRCEL DE CARABANCHEL

El caso de la promesa electoral de la presidenta regional, Esperanza Aguirre, de construir un hospital en los terrenos de la antigua cárcel de Carabanchel es otro de los temas que ha centrado el año y que finalmente, se ha saldado con la habilitación civil del Hospital Militar Gómez Ulla de la capital.

Todo se produjo gracias a la firma de un convenio en el mes de diciembre entre la presidenta regional, Esperanza Aguirre, y la ministra de Defensa, Carme Chacón.

Este acuerdo supone una ampliación de un convenio suscrito en 2007 entre Defensa y la Comunidad, por el cual el hospital servía como apoyo para los pacientes del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) y permitirá que 100.000 vecinos de los barrios de Puerta Bonita, Vista Alegre, Los Yébenes y Los Cármenes, de los distritos de Carabanchel y Latina puedan tener un hospital más cerca de su casa a pesar de que gracias a la entrada de la ley de Libre Elección todo madrileño puede decidir acudir a este centro de Carabanchel.

Los madrileños de la zona, por medio de su asociación de vecinos, ya se han mostrado receptivos a esta medida. A pesar de ello, siguen reclamando la construcción de un nuevo hospital en los terrenos de la antigua cárcel de Carabanchel, como estaba planeado. No obstante, cuando se pregunta por este reclamo, la Comunidad siempre alega que está a expensas de la cesión del terreno por parte del Ministerio del Interior.

De momento, los vecinos se muestran a la expectativa de los pasos que tomen las dos administraciones en el caso del Gómez Ulla, ya que el primer convenio para el uso civil del centro se firmó en 2004 cuando José Bono estaba al frente del Ministerio de Defensa; se renovó en 2007, y posteriormente, se dijo que iba a entrar en funcionamiento en octubre, cuando finalmente podrá utilizarse a partir del 1 de enero.

También ha sido protagonista este año la construcción de un hospital en Collado-Villalba. Aquí la polémica vino por el lugar de la ubicación del centro, ya que los vecinos querían que se hiciera en los terrenos de la Chopera, mientras que el PP abogaba por erigirlo en otra parcela. Finalmente, han sido los vecinos los que han salido victoriosos. Asimismo, ya está previsto construir un segundo hospital en Móstoles y otro, en Torrejón de Ardoz.

Por parte del PSOE, su secretario general del PSM, Tomás Gómez, se ha comprometido a construir "los 73 centros de salud públicos que hacen falta en la región" si es elegido presidente de la Comunidad de Madrid el 22 de mayo de 2011.

Esta promesa se producía después de que Gómez afirmara que uno de los "incumplimientos" del PP es "no construir los 55 centros de salud comprometidos por Esperanza Aguirre y por el PP".

Los socialistas también han puesto sobre la mesa en 2010 su Libro Blanco de la Sanidad, que contiene propuestas como la profesionalización de los cargos de responsabilidad sanitaria o la existencia de consejos de administración en las organizaciones sanitarias, que serán la máxima autoridad de sus centros o instituciones y ante los que responderán los gestores ejecutivos, así como la eliminación del área única de salud.