24 de marzo de 2019
  • Sábado, 23 de Marzo
  • 20 de julio de 2008

    Morrissey vuelve a reunir a sus incondicionales en Madrid, 23 años después, en el Saturday Night Fiber

    MADRID, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -

    El legendario líder de la banda de los ochenta, The Smiths, Morrisey, volvió a reunir la pasada noche en el escenario verde del Saturday Night Fiber, a sus incondicionales en un concierto que volvió a acoger al cantante, 23 años después de su última actuación en la ciudad capitalina.

    Morrissey, quien canceló su actuación en 2004, debido a que se encontraba mal, no quiso perderse la cita y acudió en el 2006 a Benicassim y hoy ha vuelto para acercarse a su público en un certamen ya habitual pero pionero en Madrid, que en próximos años podría contar con dos días en lugar de solamente uno.

    El cantante comenzó el concierto, quince minutos antes de lo que estaba planeado, con 'The Last Of The Famous International Playboys', para continuar con uno de sus temas más emblemáticos, 'Ask', con el que el público, pese al calor de la noche madrileña, comenzó a saltar y a vibrar ante la voz del enigmático cantante.

    El ecuador del concierto llegaría con la canción, 'Death of the disco dancer', un tema que se alargó lo justo para echar de menos la presencia del artista en el escenario, quien aprovechó éste para su habitual cambio de camisa.

    MORRISSEY ENTREGADO

    Durante la actuación, un Morrissey muy entregado mostró un clima de reciprocidad con el público, y le preguntó que porque hacia tanto tiempo que no actuaba en Madrid, y señaló que no lo hacía desde 1962, un claro guiño a que los 23 años que hacía que no tocaba en la ciudad se le habían hecho el doble de largos.

    Además, el cantante interpretó una nueva canción y preguntó al público, entre risas, si lo soportarían, y los espectadores gritaron enferburecidos que si, que querían escuchar ese nuevo tema llamado 'Mama Lay Softly On The Riverbed'.

    El concierto se cerró con la conocida canción 'How soon is now?', un tema de 1984, en la que el cantante se rasgó la camisa y la lanzó al público para, de forma seria y muy formal, despedirse de los que decidieron sentir la 'fiebre del sábado noche'.

    Algunos de los espectadores congregados en el recinto, que salieron del concierto para encaminarse a la actuación de My bloody Valentine, a pesar de disfrutar del espectáculo y aclamar al cantante durante toda la actuación, echaron de menos temas de The Smiths como 'This Charming man', 'Panic' o 'Girlfriend in a coma', y del propio Morrissey como 'Suedehead' y 'Everyday Is Like Sunday'.