21 de octubre de 2019
24 de septiembre de 2009

El Oso y el Madroño quedarán emplazados mañana en su nueva ubicación, debajo del cartel de Tío Pepe en la Puerta del Sol

MADRID, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

La mítica escultura del Oso y el Madroño, punto de encuentro para los madrileños desde hace generaciones, quedará emplazada mañana en su nueva ubicación, junto al edificio coronado por el famoso cartel de Tío Pepe, en la Puerta del Sol, tras lo cual también se colocará en su nuevo puesto la escultura de la Mariblanca y se cambiará la placa del kilómetro 0.

El pasado martes, la empresa que se encarga de los trabajos de renovación de la plaza comenzó el traslado de la figura, que durante estos tres días ha permanecido a buen recaudo en el almacén municipal de la Casilla, en la Casa de Campo. La peana, por su parte, fue trasladada ese mismo día a la calle Alcalá directamente.

Así, mañana a las 10.30 horas se moverá definitivamente la escultura, que recuperará su ubicación original en la plaza. El objetivo del área de Obras y Espacios Públicos es descongestionar la desembocadura de la calle Carmen, ya que la aglomeración de personas alrededor del Oso y el Madroño, junto con los curiosos que hacen fotos, hace intransitable la zona prácticamente durante todo el día.

Junto al Oso y el Madroño, la réplica de la escultura de la Mariblanca cambiará también de lugar hasta la desembocadura de la calle Arenal, un proceso que comenzará a las 13.30 horas. Hora y media antes, se procederá a sustituir la placa del kilómetro 0, "muy deteriorada", por una réplica.

Según datos de la web Monumenta Madrid, el 19 de enero de 1967 se inauguró, en el lugar donde había estado la fuente de la Mariblanca, la escultura en bronce del Oso y el Madroño, realizada por Antonio Navarro y que represente el escudo de armas adquirido por la ciudad en 1967. Junto con la escultura se realizaron 24 reproducciones más pequeñas que fueron usadas como regalo institucional o trofeo municipal.

En 1984, el Ayuntamiento trasladó al emblema madrileño a la calle del Carmen, que ahora abandonará para hacer esa zona más diáfana para el tránsito de ciudadanos y visitantes.

Por su parte, el kilómetro 0 marca el punto de comienzo de todas las carreteras españolas, y se usa como referencia para medir las distancias de la red viaria. La placa de terrazo se encuentra incrustada en la acera frente a la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid desde 1950. Originalmente, el hito servía de referencia para los seis itinerarios creados, en 1720, para las postas del Correo.

En la placa, de forma semicircular y orlada de terrazo rojo con la leyenda 'Origen de las Carreteras radiales' en letras de latón dorado rellenas de terrazo coloreado en negro, están representados el escudo antiguo de Madrid y el emblema de los ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, con un puente, un canal en sección y un ancla bordeado por una palma y una rama de roble. En el centro aparece 'Km. =' sobre el mapa de España, donde se señala con un círculo dicho punto y dos agujas negras señalan a el Este y el Oeste, y las seis carreteras. La placa está timbrada por la corona real abierta.

LA MARIBLANCA

Por último, la Mariblanca está desde 1956 en el pabellón de la Masía Catalana de la Casa de Campo de Madrid. Creada en caliza, es una réplica de la famosa y popular estatua madrileña del mismo nombre, y larga y movida historia. Se trataba originalmente de una estatua de Venus, obra del escultor italiano Ludovico Turqui, que coronaba la fuente situada a los pies de la iglesia del Buen Suceso, en la confluencia de las calles Alcalá y Carrera de San Jerónimo en la Puerta del Sol, concebida en 1630 como símbolo de la fe por el también italiano Rutilio Grazzi y curiosamente llamada fuente de las Arpías, pero pronto conocida también como fuente de la Mariblanca.

El bellísimo híbrido de diosa y mujer se convirtió en punto de encuentro de aguadores y vendedores ambulantes y el pueblo pronto la denominó 'La Mariblanca', dedicándole diversas coplas. La fuente permaneció en el lugar hasta su traslado a la plazuela de las Descalzas por el posterior desarrollo circulatorio del entorno, y conocería diversas ubicaciones a lo largo de su historia, entre las últimas, una escalera del Museo Municipal y el paseo de Recoletos, para permanecer inmovilizada en almacenes municipales durante mucho tiempo tras sufrir allí una grave agresión.

Restaurada, se emplazó en la Casa de la Villa y, después de las reformas de los años ochenta de la Puerta del Sol, se instalaría en la plaza, en 1986, una copia del original, realizada también en caliza y de 1,70 metros de altura. La representación está envuelta en una túnica que deja al descubierto brazos, pechos y gran parte de las piernas de la mujer, y el brazo derecho aparece doblado sobre el cuerpo, sosteniendo en una mano una pequeña ánfora o jarra, mientras el brazo izquierdo pende estirado y sujeta suavemente con la mano la cabeza de un rizoso efebo que apoya el brazo izquierdo en su muslo y levanta el derecho sobre la falda de la diosa.

Dos tritones, con las cabezas enfrentadas a modo de base y las colas levantadas y entrelazadas tras la figura femenina sirven de apoyo a ambas estatuas humanas. Todo el conjunto emana un refinado y estilizado manierismo, patente tanto en el movimiento de las figuras como en el tratamiento de ropajes, animales y otros complementos.