7 de diciembre de 2019
  • Viernes, 6 de Diciembre
  • 12 de enero de 2014

    Un sistema telemático permitirá conocer en tiempo real la ocupación del Palacio de los Deportes

    Un sistema telemático permitirá conocer en tiempo real la ocupación del Palacio de los Deportes
    EUROPA PRESS

    MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -

       Un sistema telemático permitirá conocer en tiempo real la ocupación del Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid con el fin de controlar el aforo del recinto, según han informado desde del equipamiento, que será gestionado durante los próximos diez años por Impulsa.

       Los nuevos gestores del Palacio de Deportes quieren convertir la instalación en una "referencia nacional e internacional" sobre la seguridad en grandes eventos, utilizando para ello la "más moderna tecnología para el control de aforo".

       Con la propuesta con la que han salido adjudicatarios del concurso sacado por la Consejería de Educación, Juventud y Deportes, a través de Instituto Madrileño para el Deporte (IMDER), será el gestor del Palacio y no los promotores quienes controlen el aforo mediante este sistema telemático.

       El operativo permitirá, en tiempo real, conocer los niveles de ocupación en cada uno de los sectores del recinto, incluyendo un doble control en pista, "la zona más sensible en materia de seguridad", aseguran.

       De este modo, la autoridad competente, el promotor y el gestor del Palacio podrán saber, en tiempo real, a través de sus terminales móviles, el aforo real para evitar cualquier riesgo de sobre aforo.

       Precisamente, una de las conclusiones de la comisión de investigacion tras la tragedia del Madrid Arena en la que coincidieron PP, PSOE e IU pasaba por plantear la obligación de instalar elementos digitales de control de aforo para grandes eventos en edificios, en ese caso, municipales.

    PROHIBIDAS LAS FIESTAS DE BAILE

       Según consta en los pliegos de condiciones del contrato de gestión y explotación de las instalaciones en cuanto a los aspectos relativos a la programación de eventos, espectáculos y actividades, la novedad es la prohibición expresa de actividades de baile y discoteca.

       También se prohíben "aquellos actos, eventos o actividades que resulten nocivas o peligrosas" o que, a juicio del Instituto Madrileño del Deporte "sean incompatibles con el carácter público del Palacio o puedan poner en riesgo la integridad o imagen de la instalación".

       Esta medida se establece justo cuando se ha cumplido un año de la tragedia del Madrid Arena, cuando cinco jóvenes perdieron la vida en una fiesta de Halloween celebrada el 31 de octubre en estas instalaciones deportivas después de que se superara el aforo permitido y se produjeran avalanchas.      

       El adjudicatario, además, debe subcontratar estas actividades de seguridad "con empresas dotadas de la oportuna autorización administrativa y con objeto social exclusivo en estas materias, de acuerdo con la Ley de Seguridad privada".

       También llevará a cabo las gestiones necesarias ante los órganos competentes a fin de garantizar "la dotación suficiente de fuerzas y cuerpos de seguridad, policía municipal y personal sanitario para la cobertura de los eventos" además de los "permisos y autorizaciones necesarios para garantizar la seguridad del evento, incluyendo la reserva de espacios para evacuación, personal sanitario y vehículos y medios necesarios para la realización del mismo".

       El adjudicatario, asimismo, requerirá "contractualmente al promotor de cada evento una declaración responsable de la ocupación total del Palacio de los Deportes" en la que se informe de todas las localidades que se ponen a la venta y el aforo vendido así como todas las acreditaciones e invitaciones "con una antelación máxima de 24 horas antes de la hora de apertura de puertas".

    PATROCINADOR

       Con las nuevas condiciones, el Gobierno regional también permitirá que el Palacio de los Deportes lleve el nombre de un patrocinador, siempre previa autorización de la Comunidad de Madrid.

       Se trata de una estrategia conocida como "naming rights", que se aplica principalmente para añadir marcas patrocinadoras a los nombres tradicionales de estadios de fútbol, grandes recintos multiusos o teatros.

       Tal y como aparece en los pliegos, no podrá utilizarse una denominación cuya publicidad esté prohibida por Ley, "que sea o tenga connotaciones racistas, xenófobas, que inciten a la violencia o perjudiquen la imagen de la Comunidad de Madrid".