11 de diciembre de 2019
  • Martes, 10 de Diciembre
  • 7 de abril de 2008

    Testigos del derrumbe del falso techo de un bar de Madrid señalan que fue "dantesco" y hubo "muchos gritos"

    MADRID, 7 Abr. (EUROPA PRESS TELEVISIÓN) -

    La caída del falso techo de un bar en el madrileño barrio de Villaverde, que se desplomó ayer alrededor de las 14.00 horas sobre las cerca de 80 personas que en ese momento tomaban el aperitivo y esperaban que comenzase el gran premio de Fórmula 1, causó 10 heridos leves y se convirtió en una espectáculo "dantesco", con "muchos gritos y mucha alarma", dijo hoy uno de los testigos.

    "Me asomé y vi que salía bastante polvo y la gente con heridas en la cabeza chorreando sangre", recordó Lorenzo hoy en declaraciones a Europa Press.

    En total, 10 personas de entre 50 y 74 años resultaron heridas y tuvieron que ser tendidas de diversos cortes y contusiones por los sanitarios del Summa Protección Civil que se desplazaron hasta el lugar, tres de ellas tuvieron que ser tras trasladadas al Hospital 12 de Octubre, donde ingresaron con pronóstico leve.

    Esta mañana, Jesús, el hombre que tiene alquilado el bar, aguardaba a que llegase el perito del seguro. Dentro del local, entre los 70 metros cuadrados de escayola del falso techo derrumbado, todavía podían verse las cañas y raciones que los clientes tomaban cuando se les vino el techo encima.

    "Yo estaba enfrente, en el garaje, y se escuchó un estruendo. Pensaba que había sido un coche contra el contenedor de vidrio, pero vi que era que se había desplomado. La gente salía atemorizada y gritando. Se alarmó todo el barrio", rememoró Lorenzo, testigo de lo ocurrido.

    Jesús Marcial, otro habitual del bar los fines de semana, observaba hoy los escombros asombrado y aseguró que se había salvado por poco. "Al pasar por aquí, un vecino dijo que pasáramos y le dije que no. No nos pilló por no pararme", señaló.

    Según este vecino, el techo de bar, especializado en gastronomía asturiana, "estaba muy viejo", pero nadie podía imaginarse que la escayola pudiera desprenderse. "Lo que no se puede imaginar es no haya hecho nada con la gente que había, eso es lo que no se imagina nadie", agregó.

    El estruendo que produjo el techo al desplomarse pudo sentirse también en los pisos que hay sobre el local. "Parecía que se estaba derrumbando la casa entera", afirmó una vecina que veía la televisión en su casa cuando le sobresaltó el ruido.