17 de octubre de 2019
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  • 1 de noviembre de 2009

    Un total de 20.672 personas fueron condenadas en 2008 en la región, donde se registraron 25.724 delitos

    MADRID/ SEVILLA, 1 Nov. (EUROPA PRESS) -

    Un total de 20.672 personas fueron condenadas inscritos en el Registro Central de Penados el año pasado en la Comunidad de Madrid, 3,3 por cada mil habitantes, casi un punto por debajo de la media nacional (4,25) según las sentencias firmes dictadas ese año y comunicadas al mismo.

    Además, según datos recogidos por Europa Press del Instituto Nacional de Estadísticas, en la región se registraron en 2008 un total de 25.724 delitos, lo que deja un tasa de 4,10 delitos por cada mil habitantes, cuando la media nacional se situó en 5,42.

    En el conjunto del país y en el año 2008 se inscribieron en el Registro Central de Penados un total de 196.143 condenados, según las sentencias firmes dictadas ese año y comunicadas al mismo, lo que supone el 21,9 por ciento más que el año anterior.

    Del total de condenados, el 91,3 por ciento fueron varones y el 8,7 por ciento mujeres. La tasa de condenados por 1.000 habitantes se situó en 4,25, frente a la de 3,56 registrada en 2007. Por edad, se aprecia que el grupo de edad más frecuente es el de 26-30 años para los hombres (17,8 por ciento del total), mientras que para las mujeres es el grupo de 21-25 años (19 por ciento).

    La edad media de los condenados fue de 34,3 años (34,4 años en los varones y 33,1 en las mujeres). La mayoría de los condenados en 2008 fueron de nacionalidad española (70,3 por ciento del total frente al 70,8 por ciento del año anterior). Entre los extranjeros, los americanos constituyeron la mayoría (38,7 por ciento del total de extranjeros).

    Del total de condenados, el 80,2 por ciento lo fue por un sólo delito (77,5 por ciento en el año anterior) y el 19,8 por ciento por más de uno (22,5 por ciento en 2007). Entre los condenados por la comisión de un sólo delito y atendiendo a la tipología del mismo, el grupo más numeroso fue el de condenados por delitos contra la seguridad vial (48,3 por ciento del total), seguido del de condenados por delito de lesiones (12,7 por ciento) y del de condenados por robo (8,4 por ciento).

    Atendiendo al lugar de condena firme, Andalucía fue en 2008 la comunidad autónoma en la que se inscribieron más condenados (21,3 por ciento del total). Por detrás se situaron Cataluña (15,1 por ciento), Comunidad Valenciana (11,8 por ciento) y Comunidad de Madrid (10,5 por ciento). Cataluña fue la comunidad autónoma con más condenados extranjeros (18,8 por ciento del total), seguida de Andalucía (15,3 por ciento).

    Las ciudades autónomas de Ceuta (23,39) y Melilla (10,46) registraron los mayores valores de la tasa de condenados inscritos por 1.000 habitantes. Por el contrario, Castilla y León (2,66) y Castilla-La Mancha (2,98) presentaron los más bajos.

    En 2008 se inscribieron en España un total de 250.201 delitos cometidos, un 17,1 por ciento más que en el año anterior. La ratio de delitos por 1.000 habitantes fue de 5,42, frente a 4,73 de 2007. Atendiendo a su tipología, los que tuvieron mayor incidencia fueron los delitos contra la seguridad vial (44,1 por ciento del total), los delitos de lesiones (13,4 por ciento), los robos (9,5 por ciento), los atentados contra la autoridad (4,6 por ciento) y los quebrantamientos de condena (4,1 por ciento).

    El número de delitos por condenado fue de 1,27 frente al 1,33 registrado en 2007. Por sexo, esta relación fue mayor en los varones (1,28) que en las mujeres (1,18), de manera similar al año anterior (1,34 de los hombres frente a 1,25 de las mujeres). Del total de delitos cometidos, el 94,5 por ciento lo fueron en grado de consumación y el 4,5 por ciento en grado de tentativa. En el 1 por ciento no consta el grado.

    En el año 2008 se impusieron un total de 592.012 penas en sentencias firmes dictadas e inscritas en el Registro, lo que supone un aumento del 33,6 por ciento respecto al año anterior. El 54 por ciento de las penas impuestas (tanto principales como accesorias) fueron penas privativas de otros derechos, el 23,6 por ciento fueron multas, el 22,1 por ciento fueron penas privativas de libertad y el 0,3 por ciento expulsiones del territorio nacional.

    Entre las penas privativas de otros derechos, la más frecuente fue la trabajos en beneficio de la comunidad (15,2 por ciento del total de penas). Entre las penas privativas de libertad, la más frecuente fue la pena de prisión (19,8 por ciento del total).

    Atendiendo a la nacionalidad del infractor, las penas privativas de libertad fueron más frecuentes entre los condenados extranjeros (23,8 por ciento) que entre los españoles (21,4 por ciento). En particular, la pena de prisión supuso el 21,2 por ciento del total de penas de los extranjeros, frente al 19,3 por ciento de los españoles.