15 de diciembre de 2019
  • Viernes, 13 de Diciembre
  • 3 de junio de 2009

    Economía/Motor.- El Gobierno baraja dar avales para sostener Figueruelas ante la imposibilidad de las ayudas económicas

    MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

    La secretaria general de Industria, Teresa Santero, afirmó hoy que, en virtud del marco comunitario de ayudas, el Gobierno español "no puede poner dinero encima de la mesa" para garantizar la viabilidad la planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza), aunque precisó que sí estudia conceder avales o garantías estatales del tipo que se están estableciendo Alemania.

    "Las alternativas que se barajan, porque son las aceptables desde el punto de vista de las ayudas comunitarias, son los avales y garantías gubernamentales, como las que está estableciendo en estos momentos Alemania. Nosotros haríamos algo parecido", explicó Santero en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press. La responsable de Industria precisó que la necesidad financiera de Figueruelas dependerá del proyecto que se presente para la nueva Opel. "Entonces, nos dirán cuál es la ayuda que esperan de cada uno de los gobiernos y nosotros la pondremos en proporción al peso que esa compañía tiene en este país", dijo.

    En este sentido, Santero explicó que el viaje a Alemania del ministro de Industria, Miguel Sebastián, para entrevistarse con el consejero delegado de General Motors Europa, Carl-Peter Forster, tiene por objetivo precisamente el de conocer cuál es el proyecto para la planta española, además de los detalles de la nueva compañía fiduciaria, los meses en que durará el depósito temporal de activos y las perspectivas de la venta a Magna. "Hay mucha información que queremos adquirir hoy", manifestó Santero, que acompañará en este viaje a Sebastián.

    MANTENER Y AUMENTAR EL EMPLEO EN FIGUERUELAS.

    La secretaria general de Industria destacó que la aspiración del Gobierno no es sólo mantener los 7.600 empleos que dependen de la planta zaragozana de Figueruelas, sino también incrementarlos.

    Sin embargo, precisó, el Gobierno español no está en este momento en condiciones de decir cuántos trabajadores se van a mantener, porque primero tiene que saber qué va a pasar a corto y medio plazo con la compañía y cuáles son sus planes.

    "Se trata de realizar un proyecto industrial prácticamente nuevo, va a ser un nuevo socio el que esté a la cabeza y tiene que replantearse muchísimas cosas. Tenemos que ver el proyecto, y por supuesto que habrá cambios, pero aspiramos a que esos cambios no tengan implicaciones significativas para la planta de Figueruelas", argumentó.

    Santero subrayó que todos los países afectados por la venta de Opel están procurando que la nueva situación sea lo más favorable posible para sus respectivas plantas, coincidiendo todos en que el proyecto debe ser rentable desde el punto de vista industrial y empresarial.

    "Haremos lo que podamos y lo que tengamos que hacer. Nosotros creemos que trabajamos con cierta ventaja, porque nuestra planta funciona muy bien y tiene muchos puntos de ser todavía muy importante en la siguiente compañía", concluyó.