16 de septiembre de 2019
6 de septiembre de 2008

Innova.- El Ministerio selecciona un proyecto para investigar el fracaso escolar en el que participa la UMU

Estudiará a niños inmigrantes para averiguar los problemas que les dificultan la adaptación al modelo escolar

MURCIA, 6 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Ciencia e Innovación ha aprobado 12 nuevos proyectos de investigación que financiará con las ayudas Consolider-Ingenio 2010, entre ellos, el proyecto Cognición y Educación (COEDUCA) del que forma parte un grupo de la Facultad de Psicología de la Universidad de Murcia (UMU) y que pretende abordar el problema de fracaso escolar.

En concreto, el proyecto intentará proporcionar un mayor conocimiento científico de aquellos factores que pueden ser determinantes en el fracaso escolar, y ofrecer a la comunidad educativa todos los instrumentos que prueben su efectividad para potenciar las capacidades cognitivas y de control emocional de los niños, que determinan el éxito escolar.

Este proyecto, que recibirá cuatro millones de euros de los 47 que el Ministerio destinará a esta convocatoria, se realizará bajo la coordinación general del profesor de la Universidad de La Laguna (Canarias), Manuel Carreiras, quien organizará el trabajo de los cuatros grupos de investigación que participarán.

Así, además de Carreiras, el proyecto estará dirigido por el docente de la misma institución, Juan Jiménez, la profesora de la Universidad de Granada, María Teresa Bajo, y el profesor de la UMU, Luis Fuentes, quienes serán los responsables de los distintos grupos de investigación que abordarán el proyecto.

Cada uno de los grupos se encargará de estudiar, de forma coordinada, las áreas en las que están especializados, de forma que Carreiras se encargará del procesamiento del lenguaje, Bajo de la comprensión de textos, Jiménez de los problemas asociados al lenguaje, y Fuentes de los problemas atencionales y de autorregulación, según informó éste último a Europa Press.

En general, todos los grupos de investigación, y cada uno desde su especialidad, realizarán una aproximación multidisciplinar al problema del aprendizaje escolar, que incluirá el estudio del cerebro, las diferencias individuales debidas a las variaciones genéticas, y la influencia de las características socio-culturales de unos 4.000 niños de primaria, estimó Fuentes.

Asimismo, los responsables de la investigación prevén el estudio de dos patologías que afectan al normal funcionamiento en la escuela, como la dislexia y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

Este abordaje multidisciplinar se basará en los conocimientos que proporcionó el estudio neurocientífico de procesos cognitivos "tan importantes para un adecuado rendimiento cognitivo como son el lenguaje y las funciones ejecutivas, cuyo déficit condiciona de forma decisiva el fracaso escolar", apuntó Fuentes.

Y es que, actualmente, "se ha demostrado que dichas capacidades están influenciadas por los genes y también por factores socio-culturales, pero lo más importante es que pueden ser entrenados desde la edad preescolar", determinó el investigador de la UMU.

Lo que motivó la propuesta de este proyecto, explicó Fuentes, es que "a pesar de los grandes avances científicos en campos tan asombrosos como la exploración del universo, todavía hoy no sabemos por qué unos niños fracasan en la escuela y otros no; por qué unos niños aprenden a leer pronto y otros tienen tantas dificultades para lograrlo; por qué algunos niños aprenden a controlar sus emociones y otros tienen gran dificultad para autorregularse".

En este sentido, los responsables de este estudio pensaron que el trabajo conjunto de científicos relevantes de España, especialistas en cada uno de estos aspectos, "podría ser de gran beneficio para la sociedad".

ESTUDIO DE LA UMU

El grupo de investigación que coordinará el profesor de la UMU, Luis Fuentes, dirigirá los trabajos sobre los mecanismos atencionales y de autorregulación emocional, aspectos cruciales para un desarrollo cognitivo y social apropiado, y para el éxito en la escuela y en la vida.

En primer lugar, los investigadores pretenden estudiar una gran muestra de niños en edad escolar, a los que les pasarán una serie de pruebas experimentales para saber la forma en que funcionan sus mecanismos atencionales y de autorregulación, con el objetivo de explorar si hay diferencias en el funcionamiento del cerebro cuando hacen estas tareas. Para ello utilizarán instrumentos de neuroimágen como la resonancia magnética funcional.

Igualmente, los investigadores analizarán "si las diferencias individuales en el funcionamiento cognitivo responden a diferencias genéticas, de temperamento y también a factores socio-culturales", señaló Fuentes.

A continuación, trabajarán con empresas de informática para desarrollar programas de software con el formato de videojuegos que irán encaminados a entrenar los distintos componente atencionales para comprobar si tienen un efecto de mejora en el funcionamiento de la atención y, por tanto, de la autorregulación emocional. El resto de los grupos harán lo mismo en sus respectivos campos.

En este sentido, Fuentes recordó que ya existen datos previos que confirman, efectivamente, que estos programas "pueden ser muy efectivos, porque divierten y entretienen a los niños y les potencia las capacidades atencionales". Este entrenamiento servirá, además, para comprobar su efecto en las otras áreas de investigación que tratarán los distintos grupos implicados.

En cuanto a la posibilidad de que existan otros proyectos de estas características, Fuentes dijo no tener constancia de ello, "al menos no sabemos que se esté haciendo algo a tan gran escala --hablamos de unos 4.000 niños-- y con un abordaje tan amplio", insistió.

Además, añadió que este estudio abordará un aspecto importante que destacaron los revisores del proyecto, y es que "vamos a estudiar también una población de niños inmigrantes, para estudiar sus problemas específicos, que les dificultan la adaptación al modelo escolar, algo que lo hace más novedoso".

Asimismo, el proyecto intentará estudiar niños procedentes de diferentes ambientes socioculturales. También se fundamenta en la idea de que "hay estudios previos muy parciales que apuntan que las diferencias genéticas son importantes, pero que no son insalvables". Así, "no se puede confirmar que, porque un niño tenga un genotipo determinado, va a ser incapaz de aprender", destacó.

"Lo que tenemos claro es que los programas de entrenamiento no pueden ser aburridos, de lo contrario los niños no los querrían llevar a cabo, y la idea es que sean programas muy sencillos de implementar en todos los ambientes en los que se desarrolla el niño, en casa y en la escuela", señaló Fuentes, quien consideró que "hoy día el acceso a los ordenadores es más fácil", un aspecto favorable en este sentido.

Así, Fuentes corroboró la intención de "poner a disposición de los padres y profesores todo cuanto se vaya obteniendo en el desarrollo del proyecto a través de una página web", y señaló "la gran oportunidad que la financiación de este proyecto por parte del Ministerio supone para nuestro avance en la comprensión de los mecanismos de aprendizaje en la escuela", al tiempo que enfatizó "la esperanza de que todos los sectores implicados se entusiasmen con el proyecto".