24 de agosto de 2019
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  • 28 de junio de 2008

    (Ampliación) Montilla defiende una "negociación leal" de la financiación y el Estatut sin "mercadeos" con el Estado

    BARCELONA, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

    El primer secretario del PSC y presidente de la Generalitat, José Montilla, abogó hoy por una "negociación leal y responsable" con el Estado sobre el nuevo modelo de financiación y el desarrollo del Estatut --del que advirtió que no está dispuesto a renunciar "ni a una coma"-- sin los "mercadeos" que atribuyó a la oposición.

    En su intervención en el último Consejo Nacional antes del XI congreso del partido de los días 18, 19 y 20 de julio, se mostró "convencido" de que la Generalitat y el Estado llegarán a un acuerdo "en los plazos que establece el Estatut" --antes del 9 de agosto-- para el nuevo modelo de financiación.

    Defendió que "hay que ser exigentes y rigurosos" a la vez que "leales y responsables" con el Estado a la hora de negociar para conseguir el "pleno despliegue competencial" y el "mejor modelo de financiación que nunca haya tenido Cataluña" y ofreció otra vez al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, su "colaboración".

    "El PSC participará, como siempre lo ha hecho, con una actitud manifiesta de colaboración política, con voluntad de aportar ideas, de debatir y de trabajar", subrayó, a una semana del XXXVII congreso del PSOE.

    Eso sí, reivindicó una vez más que el PSC "fue decisivo" para la victoria electoral de Zapatero. "La mejor garantía de que España avance, es que Cataluña también lo haga", subrayó.

    NO HAY FRACTURA CON EL PSOE.

    Después de que el presidente de ERC, Joan Puigcercós, manifestara --tras reunirse con Montilla el jueves para plantearle las "líneas rojas" que los independentistas no están dispuestos a cruzar-- que la "línea de tensión" no está en el seno del Gobierno catalán, sino entre el PSC y el PSOE, el presidente de la Generalitat advirtió: "Pierden el tiempo quienes se entretienen en buscar líneas de fractura entre el PSC y el PSOE".

    Por ello, dijo estar convencido de que el PSC, en el congreso del PSOE, "volverá a demostrar su compromiso con la España plural, diversa e integradora" de Zapatero. "El nuestro no es un partido nacionalista, pero sí un partido nacional con voz propia en Cataluña y España", manifestó, y añadió que el PSC tiene "una voz en todas partes, poniendo en evidencia a aquellos quienes, por comodidad, debilidad u oportunismo, dicen cosas diferentes en cada sitio".

    Para el primer secretario del PSC, su partido "tiene un proyecto claro" tanto para Cataluña como para España, cosa que "no todos pueden decir". "Algunos se vanaglorian de no querer decirlo. Ellos sabrán", subrayó.

    Reconoció "momentos de dificultad" en los últimos meses en algunas partes del territorio catalán, que han provocado que "no fuera fácil" para los militantes socialistas "defender algunas de las decisiones del Gobierno catalán".

    Asimismo, reivindicó la "catalanidad" del PSC, tras "muchos años" en que desde CiU "se creían con el derecho de repartir carnés de buenos y malos catalanes", para referirse a cuestiones como por ejemplo la crisis provocada por la sequía.

    "La catalanidad no se demuestra --argumentó-- enfrentando a los territorios y a los ciudadanos de Cataluña en momentos de dificultad, como hacen algunos; ni enfrentando a las Terres de l'Ebre con Barcelona, como hacen algunos; ni alarmando a los regantes del Segre para desgastar al Gobierno catalán, como hacen algunos", criticó.

    También recriminó a CiU que la catalanidad no se demuestra "pretendiendo negociar en Madrid lo que no ha sido capaz de ganar democráticamente en Cataluña". También animó a los militantes socialistas a defender de forma "desacomplejada" su "proyecto nacional y federal".

    Además, Montilla, en su intención de garantizar la "buena convivencia de la sociedad catalana" y un "elevado grado de cohesión social y territorial", abogó por un "compromiso diligente y continuado para desarrollar infraestructuras vertebradoras del territorio, como las comunicaciones, la energía o el agua", y, sin citar ningún caso concreto, avisó: "El PSC no temblará a la hora de defender y realizar lo que haga falta para garantizar esta cohesión territorial".

    En su intervención en el Consejo Nacional, el presidente de la Generalitat defendió brevemente el modelo de inmersión lingüística de Cataluña --una de las 'líneas rojas' de ERC--, un "modelo lingüístico integrador, que ha sido un éxito" y que el PSC "defenderá con tanta contundencia como inteligencia, frente a quien pretenda desvirtuarlo". "La lengua no es un factor de división, sino de cohesión social", aseveró.

    LA "OPORTUNIDAD" DE LA CRISIS.

    El presidente de la Generalitat avisó de que "vienen tiempos difíciles" debido a la crisis económica, que "hay que reconocer" para no "alimentar la desconfianza de los ciudadanos y la credibilidad de las instituciones" y que se tendrá que "afrontar con coraje y determinación".

    Tras detallar algunos de los elementos del primer paquete de medidas de la Generalitat para paliar los efectos de la crisis --un elevado nivel de inversión en obra pública, promover el acceso a la vivienda, estimular la financiación e impulso empresarial, medidas fiscales, fortalecer las medidas de ocupación y la simplificación de trámites administrativos, entre otros elementos--, anunció que próximamente presentará un "segundo paquete de medidas".

    Se trata de "medidas complementarias" a las adoptadas por el Gobierno que requerirán una "eficiente colaboración" entre el Estado y la Generalitat. Pero reveló que uno de sus objetivos es "crear un estado de consciencia colectivo positivo" ante una crisis que, para Montilla, es también "momento de oportunidades y de decisiones".