19 de enero de 2021
27 de febrero de 2006

Aralar denuncia que las actuaciones "al más puro estilo mafioso del MLNV" obstaculizan los avances hacia la paz

Afirma que aunque "lo importante es llegar a un acuerdo político entre todos, lo urgente es que ETA de paso a la política"

VITORIA, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

La parlamentaria de Aralar, Aintzane Ezenarro, denunció hoy que las actuaciones "al más puro estilo mafioso" que se están llevando a cabo "desde el entorno del MLNV" son un obstáculo para la consecución de la paz y advirtió de que ésta "no se construye sólo desde las élites, sino desde la base de la sociedad". Además, dijo que, aunque "lo importante es llegar a un acuerdo político entre todos, lo urgente es que ETA de paso a la política y que se acabe con la dispersión".

La dirigente de Aralar ofreció hoy una rueda de prensa con el objetivo de responder a las "malinterpretaciones" de la iniciativa de su partido aprobada el pasado 17 de febrero en el Parlamento en favor de una paz "sin vencedores ni vencidos".

Ezenarro aseguró que la moción de su partido pretendía dejar claro que "sin reconciliación no se garantiza una paz duradera" y que ésta debe construirse "sobre todo en la base de la sociedad, no únicamente en las élites".

Por ese motivo, quiso lanzar un mensaje "de doble dirección" hacia el PP y hacia Batasuna. Respecto a ésta última, y en referencia a la necesidad de avanzar hacia una reconciliación, indicó que "no se trata de que nos hagamos amigos de la noche a la mañana, pero por lo menos tenemos que convivir con cierta normalidad".

A su juicio, las últimas actuaciones de ciertos sectores de la izquierda abertzale están apuntando en dirección contraria. "Desde el entorno del MLNV se está atacando a sedes partidos, se orquestan campañas personificadas, algunas de ellas del más puro estilo mafioso", lo que en su opinión no ayuda a construir "el acercamiento y la reconciliación".

"ENFRENTAMIENTO CIVIL"

Entre esas técnicas "mafiosas", Ezenarro citó el "hostigamiento" a determinados concejales y la persistencia de la violencia callejera, de la que dijo que "pone en peligro a las personas que simplemente pasaban por ahí".

En lo que respecta al PP, criticó que este partido está limitándose a "un discurso para avivar el odio y los deseos de venganza al exigir que se mantenga en la ilegalidad política a un sector de la sociedad vasca".

"Están intentado mantener la situación de enfrentamiento; a veces parece que lo que quieren realmente es que en Euskal Herria también haya un enfrentamiento civil", denunció.

Por ese motivo, estimó que "lo urgente para que se avance en el proceso es la ausencia de todo tipo de violencia, que ETA comunique definitivamente su decisión de dar paso a la política y que se acabe con la política de dispersión". En esta línea, insistió en que aunque "lo importante será llegar a un acuerdo político entre todos, la urgencia es la paz".

"VENCEDORES Y VENCIDOS"

La dirigente de Aralar precisó que la iniciativa parlamentaria de su partido "hablaba de la necesidad de reconciliación en la sociedad, no entre las víctimas y los victimarios, no se trataba de establecer una equidistancia fuera del dolor".

En este sentido, estimó que "lo realmente necesario" para acabar con el terrorismo es que se produzcan "acercamientos entre las distintas sensibilidades, vivencias y sufrimientos de la sociedad", así como que se superen "lo odios que todavía perviven y que algunos intentan avivar".

Ezenarro indicó que "la paz no se construye sobre la base de la venganza o sobre el esquema maniqueo de buenos o malos, de vencedores y vencidos", puesto que "eso es la venganza". "Ese esquema solo genera más odio, revanchismo y un peligroso caldo de cultivo para reincidir en la violencia", añadió.

Por otra parte, Ezenarro se refirió a la muerte del preso de ETA Igor Angulo, cuyo cadáver apareció hoy en su celda de la cárcel de Cuenca, y afirmó que hechos como éste muestran "la cruda realidad" y evidencian que "la paz es urgente".

Además, manifestó que "cuando hablamos de que en dos años nadie ha muerto, no es del todo cierto", ya que "el sufrimiento sigue ahí, no sólo en las cárceles, sino en las personas perseguidas".