23 de octubre de 2019
17 de septiembre de 2019

El Congreso, sin Vox, defiende una reforma para controlar el cumplimiento de los acuerdos parlamentarios

La Cámara respalda otra vez una reforma promovida por el PNV que volverá a decaer si hay que repetir las elecciones

El Congreso, sin Vox, defiende una reforma para controlar el cumplimiento de los acuerdos parlamentarios
El portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Aitor Esteban, interviene en la sesión de control al Gobierno en funciones, en Madrid (España) a 11 de septiembre de 2019.EDUARDO PARRA - EUROPA PRESS

MADRID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

Todos los grupos del Congreso, salvo Vox, han defendido este martes la necesidad de reformar su Reglamento para poder controlar el cumplimiento por parte del Gobierno de los mandatos que se aprueban en la Cámara, tal y como ha planteado el PNV en el que podría ser el último Pleno de la legislatura si la falta de acuerdo para la investidura obliga a disolver las Cortes el próximo martes.

De hecho, el portavoz del PNV, Aitor Esteban, ha confesado albergar una "sensación extraña" por tener que defender una iniciativa legislativa a una semana de que se pueda producir esta disolución y ha denunciado que con esta situación se hace "un flaco favor a la ciudadanía".

El Pleno del Congreso ya aceptó tramitar la reforma reglamentaria planteada por el PNV en la anterior legislatura, pero aunque se llegaron a presentar enmiendas, el debate quedó varado y caducó con la convocatoria de las elecciones del pasado 28 de abril. Ahora podría volver a tomarse en consideración pero decaería la semana que viene si hay repetición electoral.

En esta ocasión, sólo Vox --que en la anterior legislatura no tenía representación en el Congreso-- se ha desmarcado anunciando su voto negativo. Su portavoz, Iván Espinosa de los Monteros, ha argumentado que la iniciativa supondrá "más trabas para ejercer una oposición efectiva" porque permitirá al Ejecutivo "evadirse de control político y minucioso de cada una de sus acciones".

PSOE: LO ESTAMOS HACIENDO MAL

El socialista Odón Elorza ha censurado el funcionamiento actual del Parlamento, los bloqueos, vetos y las continuas prórrogas de enmiendas que sufrieron muchas iniciativas en la anterior legislatura. "Lo estamos haciendo mal y reforzando a los partidos populistas que bordean la democracia", ha alertado, a la vez que se ha preguntado si los grupos están "en situación de defender la democracia con un Parlamento con tantas carencias".

También la 'popular' Isabel Borrego ha apoyado que se tomen medidas para evitar que el Parlamento pueda "quedar ninguneado y burlado ante el indiferentismo gubernamental" y ha aprovechado para acusar al Gobierno de Sánchez de tener "maniatado" al Congreso y de ponerlo al servicio de sus "intereses partidistas".

En nombre de Ciudadanos, el vicepresidente cuarto del Congreso, Nacho Prendes, ha respaldado la idea del PNV y ha pedido incluso que los informes sobre el cumplimiento o incumplimiento de lo aprobado que el Gobierno remita a la Cámara sean discutidos en el Pleno para que el Ejecutivo incumplidor reciba públicamente una "sanción política".

La vicepresidenta primera del Congreso, Gloria Elizo, de Unidas Podemos, ha abogado, asimismo, por tramitar la iniciativa porque ahora la Cámara sólo cuenta con "herramientas simbólicas" frente a un Gobierno que no está "obligado a cumplir las proposiciones no de ley".

UN "PARCHE" NECESARIO

Por su parte, Gerad Gómez del Moral, de ERC, ha aprovechado su intervención para denunciar todos los incumplimientos en los que, a su juicio, incurre el Gobierno por ejemplo con sentencias del Tribunal Constitucional. En este contexto, ha señalado que la propuesta del PNV es "casi un parche" pero necesario en cualquier caso.

Desde Compromís, Joan Baldoví ha denunciado que ahora "las sesiones de los martes en el Congreso sirven para bien poco" porque en muchos casos los mandatos de la Cámara no llegan a hacerse realidad, lo que resulta frustrante para muchas personas. Por eso ha dado su apoyo a la propuesta de los nacionalistas vascos.

En concreto, la proposición del PNV plantea una reforma del Reglamento que obliga al Gobierno a remitir al Congreso durante el primer mes hábil de cada periodo de sesiones un informe detallado sobre la situación y grado de cumplimiento de cada una de las proposiciones no de ley, mociones y resoluciones aprobadas tanto en Pleno como en comisiones en el periodo de sesiones anterior, así como las pendientes de cumplimiento de periodos anteriores.

Además, busca que en la quincena posterior a la entrada en el Registro de la Cámara del informe un representante del Ejecutivo dé cuenta del mismo ante la Comisión de Reglamento para responder a los requerimientos que le dirijan los distintos grupos parlamentarios.