9 de abril de 2020
18 de diciembre de 2008

La cooperación española dejará de priorizar a partir de 2009 a países emergentes como China y Turquía

El plan que guiará esta política en los próximos cuatro años introduce mecanismos nuevos de rendición de cuentas

MADRID, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

La cooperación española dejará de priorizar a partir de 2009 a países emergentes como China y Turquía, según contempla el borrador del plan que guiará esta política en el periodo 2009-2012 y que llegó hoy al Congreso.

La secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Soraya Rodríguez, presentó esta tarde a los diputados el borrador del documento que prevé aprobar el Consejo de Ministros "a mediados del mes de febrero", un hecho que constituye una novedad, ya que el Ejecutivo sólo está obligado a remitir el texto a las Cortes una vez aprobado por el Gobierno.

Durante su intervención ante la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Rodríguez avanzó que el III Plan Director de la cooperación española --que ya se ha debatido con ONG, sindicatos, Comunidades Autónomas, ayuntamientos y universidades-- reducirá de 56 a 50 el número de países prioritarios, en aplicación del Código de Conducta europeo que apuesta por concentrar la ayuda en un número limitado de países y sectores.

Se excluye de este plan --sí estaban en el anterior-- a Turquía y los países balcánicos por ser candidatos a adherirse a la UE en un futuro; a los países asiáticos afectados por el tsunami de 2004 (aunque la ayuda seguirá llegando hasta el fin de los proyectos subvencionados) y a China, Chile y Sudáfrica.

El portavoz del PP, Gonzalo Robles, señaló que a pesar de esta reducción le siguen pareciendo muchos los países a los que se dirige la cooperación española para que ésta pueda ser eficaz.

NOVEDADES DEL DOCUMENTO

Rodríguez expuso ante los diputados las principales novedades que introducirá el nuevo plan, entre las que figura la creación de nuevos mecanismos de rendición de cuentas. Así, el Gobierno elaborará un Informe Anual de Acción Multilateral en el que dará cuenta de las actuaciones y desembolsos realizados a organismos internacionales y propondrá la creación de un Intergrupo Parlamentario para la Coherencia de Políticas para el Desarrollo.

Otra de las novedades del plan, indicó Rodríguez, es que incorpora como objetivo el desarrollo rural y la lucha contra el hambre con el fin de "revertir una tendencia que ha llevado a que el porcentaje de recursos de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) dedicados a la agricultura haya pasado de un 18 por ciento en 1979 a un 3,4 por ciento en 2006".

El agua y el saneamiento vuelven a considerarse un sector social básico ya que la meta de reducir a la mitad en 2015 la proporción de personas sin acceso al agua potable está "muy lejos de conseguirse".

El plan también reconoce la relevancia del crecimiento económico para la reducción de la pobreza y se refiere por primera vez al cambio climático, en el sentido de que son los más pobres los más vulnerables a los efectos de la degradación medioambiental.

Incorpora además por primera vez un apartado dedicado a migración y desarrollo para abordar este fenómeno como un proceso que puede tener una incidencia positiva en el desarrollo de los países receptores y de origen de la inmigración.

AMERICA LATINA, REGIÓN PRIORITARIA

Rodríguez definió el plan como el que confirma a América Latina como "región prioritaria" al tiempo que "redobla su apuesta por Africa".

El documento establece una nueva división de países prioritarios para la cooperación española. Un primer grupo de 23 países recibirán elevados volúmenes de AOD durante largo plazo. En este grupo están incluidos países como Haití, El Salvador, Bolivia, Perú, Ecuador, Marruecos, Argelia, Mauritania, Etiopía, Malí, Senegal, Filipinas, Vietnam, así como los Territorios Palestinos y la población saharaui.

Un segundo grupo de 14 países recibirán ayuda en sectores muy concretos. Se incluye aquí a Colombia, Irak, Líbano, Guinea Ecuatorial, Sudán, República Democrática del Congo o Afganistán.

Un tercer grupo de 13 países se beneficiará de ayudas destinadas a consolidar logros ya alcanzados y a establecer asociaciones para actuar de forma conjunta en terceros países. Es el caso de Cuba, Brasil, México, Argentina, Venezuela, Siria, Túnez o Egipto.

Dos tercios del total de la AOD española se dirigirán a los países del primer grupo, mientras que al menos un 85 por ciento se destinará a naciones pertenecientes a los dos primeros grupos, precisó Rodríguez.

PNV PROPONE VIGILAR A LAS EMPRESAS

El diputado del PNV Aitor Esteban realizó una valoración "positiva en general" del plan y propuso al Gobierno establecer un mecanismo de seguimiento de la actuación de las empresas que pueden "degradar" los objetivos de la cooperación española porque dañen por ejemplo el medio ambiente.

A pesar de esta valoración general, Esteban reconoció tener "dudas" con respecto a la capacidad de la Administración para ejecutar los nuevos instrumentos de evaluación y rendición de cuentas.

Los representantes del PP, Gonzalo Robles y de CiU, Carles Campuzano, expresaron su temor de que la crisis económica actual impida alcanzar el objetivo de destinar en 2012 el 0,7 del Producto Interior Bruto (PIB) español a AOD.

Robles recordó que en 2007 no se alcanzó el objetivo del 0,42 por ciento previsto (se quedó en el 0,37), mientras que Campuzano señaló que la última polémica creada en torno a la financiación de la cúpula del artista Miquel Barceló en la sede de la ONU en Ginebra ha generado la sensación de que hay "mucho dinero y es fácil gastarlo".

Campuzano recomendó al Ejecutivo que gaste el dinero de forma "responsable" y lo explique bien a los ciudadanos porque el esfuerzo previsto de aumento de la AOD en los próximos años de dificultades económicos así lo exige.

El representante de CiU se quejó de que India no figure en el Plan Director y Rodríguez recordó que este país rechaza la ayuda bilateral, por lo que dificulta su incorporación en el documento. No obstante, señaló que hay ONG españolas presentes en ese país que reciben subvenciones del Gobierno.

Robles consideró por otra parte que este plan llega tarde, ya que no estará en vigor cuando comience el nuevo año, y advirtió en su interior "falta de coherencia" y concreción, puesto que a su juicio los objetivos que se marca son "difícilmente cuantificables".

El portavoz del PSOE, Eduardo Madina, subrayó que este plan será el que guíe la ruta hacia la consecución del objetivo de alcanzar el 0,7 por ciento y plasma una "ambición" que nunca antes ha tenido ningún gobierno en este país.