12 de agosto de 2020
5 de marzo de 2014

Defensa ve "inaceptable" la actitud de Rusia aunque cree necesario contar con Moscú para la toma de decisiones

MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de Política de Defensa, Alejandro Alvargonzález, considera que la actuación de Rusia en Ucrania está siendo "inaceptable" porque genera "inestabilidad a nivel global", si bien ha admitido que los países occidentales deben "incluir" a Moscú en los "procesos de toma de decisiones".

Durante su intervención este miércoles en el XVII Foro Hispano Británico en Madrid, Alvargonzález ha comenzado diciendo que el conflicto en Ucrania "no es sino un capítulo más de la confluencia del nacionalismo ruso y su inseguridad".

A su juicio, la "percepción" de Rusia es que su "zona de inmediata influencia" está siendo "permanentemente desafiada" y consecuencia de ello fue la guerra de Georgia en el verano de 2008 y lo está siendo ahora la crisis en Ucrania.

Pero ha subrayado que "determinados comportamientos" como estos, que son "llevados a la escena internacional y reiterados una vez tras otra", no hacen sino convertirse en "inaceptables". "Su actuación es inaceptable. Genera inestabilidad a nivel global y no puede constituirse en fórmula habitual de manejo de estas cuestiones", ha indicado.

PRECIO ECONÓMICO Y DIPLOMÁTICO

Según ha advertido, estos comportamientos no sólo tienen "un precio económico", como el efecto que el despliegue de tropas rusas en la frontera con Ucracia tuvo sobre las bolsas europeas, sino también en lo que respecta al "desarrollo de la relación futura entre las naciones".

Sin embargo, el secretario general de Política de Defensa ha remarcado a continuación que Occidente debe "seguir esforzándose en incluir a Rusia en los procesos de toma de decisiones, de forma que se encuentre cómoda y segura y pueda aportar su experiencia y peso específico en el sentido correcto en áreas como Oriente Medio o en Irán".

En opinión de Alvargonzález, está en el propio interés de los países occidentales dar los pasos necesarios para "tratar de convertir a Rusia en un país con el que se pueda contar a la hora de estabilizar la escena internacional".

Por tanto, el secretario general considera que para resolver el conflicto en Ucrania "no queda otro remedio que hablar, hablar y hablar" porque las exigencias de todos los actores afectados, como es que Crimea mantenga su autonomía, que Ucrania no vea afectada su integridad territorial o que Rusia pueda continuar utilizando sus bases en dicho país, son "compatibles" y, por tanto, la crisis "puede tener una solución si no se cometen errores". A pesar de todo, ha recordado que "desgraciadamente los errores a veces se cometen".

EXPANSIÓN DEL IDEAL DEMOCRÁTICO

En cualquier caso, Alvargonzález ha defendido que el gran reto para Europa hoy en día, y que crisis como la de Ucrania ponen de manifiesto, es "el mantenimiento, la expansión y profundización del ideal democrático frente a potencias regionales y globales emergentes que pudieran no estar interesadas" en dichos valores.

"Y el desafío será global, en todos los órdenes y todos los territorios. Será el de la supervivencia de una Europa y una forma de vida, en la consciencia de que son los valores y las instituciones en que se apoyan, además, los que trajeron la prosperidad", ha explicado.

Por ello, considera que Europa debe "contribuir a sobrellevar, de una u otra manera, el peso de la defensa del planeta". "Si Europa quiere competir y prevalecer tendrá, primero, que desearlo, y después acometer las reformas que lo hagan posible", ha apuntado.

Así pues, ha hecho hincapié en la necesidad de crear estructuras europeas que le permitan ser "un actor global" a través de una "política exterior que sea capaz de caminar más allá del mínimo consensuado entre 28", pero también con una política común de seguridad y defensa que permita su "proyección".

Esta última es, a su juicio, "imprescindible para definir con coherencia los objetivos que se persiguen con la promoción y mutualización de capacidades y con el impulso a una base industrial y tecnológica de ámbito europeo". Por ello, ha advertido de que "progresar en el orden inverso y desarrollar antes la industria que la política y las capacidades a las que sirve, conlleva el riesgo de construir la polícia de seguridad y defensa por el tejado".