29 de noviembre de 2020
19 de agosto de 2007

El director del Museo de Altamira pida que la cueva vuelva a abrirse "a todos", aunque "con un límite cuantitativo"

Asegura desconocer "por qué y para qué" la Comunidad debería hacerse cargo de la titularidad de Altamira

SANTANDER, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -

El director del Museo de Altamira, José Antonio Lasheras, se mostró hoy partidario de reabrir la cueva original no sólo a los investigadores, sino "a todos" los ciudadanos, aunque "con un límite cuantitativo", el que fijen los estudios que está realizando el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y que se prevé terminar para mediados del 2009.

Según afirmó en una entrevista concedida a RNE y recogida por Europa Press, "a mediados del 2009 se tendrán los datos para tomar la decisión de la reapertura" de la cueva, que, desde su punto de vista, debería estar "abierta siempre al mayor número posible de personas, con un único límite cuantitativo", puesto que la investigación es "un uso legítimo del patrimonio", pero "el conocimiento, el recreo visual y el placer que cada uno puede sentir también" y "no es menos digno, ni menos necesario", manifestó.

Por otro lado, preguntado por la solicitud del Gobierno cántabro al Ministerio de Cultura sobre la titularidad de Altamira, Lasheras dijo desconocer "el objetivo" de tal petición, es decir, ni "por qué ni para qué" el Ejecutivo autonómico debe hacerse cargo de Altamira, por lo que evitó pronunciarse a este respecto.

Lasheras recordó que a principios de este mes de agosto se disolvió el consorcio creado para gestionar la construcción de la réplica de Altamira y el nuevo museo. Según indicó, este organismo ha "cumplido sus objetivos" en "un tiempo récord" y ha sido "una herramienta increíblemente eficaz y satisfactoria".

Asimismo, aseguró que todas las inversiones realizadas para la creación de una infraestructura en torno a Altamira "han sido rentables" en "términos culturales, patrimoniales y sociales", además de "en términos científicos" por la "abrumadora" producción bibliográfica que ha generado.

Por lo que respecta a los beneficios económicos, el director de Altamira lamentó que nadie "haya evaluado" en "qué porcentaje influyó el proyecto en las nuevas iniciativas" empresariales, vinculadas al turismo, con la apertura de la neocueva y el nuevo museo en julio de 2001. Para Lasheras "todo lo que se invirtió" costó "menos de lo que cuestan cuatro kilómetros de autopista" y de ellos, recordó, "se hacen en España varios cientos al año".

Además, aseguró que se han cumplido "sin duda" las expectativas de visitantes, puesto que el primer año de apertura de las nuevas instalaciones se recibió cerca de 500.000 personas y, después, anualmente están realizándose unas 270.000 visitas al año. "No hay un museo de prehistoria más visitado en el mundo que Altamira", zanjó.

RELEVANCIA INTERNACIONAL

En este sentido, preguntado por si considera que Altamira está siendo en la actualidad suficientemente promocionado, afirmó que la cueva es "la aportación del patrimonio cultural histórico español más popular internacionalmente" y se encuentra "en la lista de excelencia y de reconocimiento internacional", como lo está el Museo del prado, la Alhambra de Granada o la Mezquita de Córdoba.

"En todo el mundo se conoce Altamira", subrayó, apuntando no obstante que no hay en sus presupuestos partidas económicas para la publicidad y que la promoción turística que de la instalación se quiera hacer depende "de los agentes turísticos, incluyendo al Gobierno regional".

Finalmente, Lasheras explicó que la posibilidad de dar mayor relevancia a Altamira a través de los hallazgos científicos no es comparable a la de Atapuerca, puesto que el yacimiento burgalés "es una excepción, increíble pero real" y, sin embargo, la posibilidad de que anualmente se consiga en el cántabro un descubrimiento "que pueda interesar al público en general" es "ínfimo".