20 de octubre de 2019
  • Sábado, 19 de Octubre
  • 3 de enero de 2009

    Erkoreka dice que pensar que la acción policial puede hacer que ETA acabe como el GRAPO es "asumir que no va a acabar"

    Juzga "un buen síntoma" los discursos "contrapuestos" de presos de ETA y cree que pueden reflejar "desencuentros al más alto nivel" Espera que las elecciones vascas no sirva de pretexto a los partidos para "emponzoñar el debate con el componente terrorista"

    MADRID, 3 Ene. (EUROPA PRESS) -

    El portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, declaró a Europa Press que pensar que la acción policial puede hacer que ETA acabe como los GRAPO es "asumir que no va a acabar" porque sólo por esa vía no se tendrá la certeza de que ha terminado la violencia y de que no va a haber rebrotes.

    A su juicio, "ETA se está cerrando las puertas a si misma" y cree que, cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, asegura que ya no habrá más oportunidades para el diálogo, está poniendo de manifiesto que "ETA ha agotado todas las ocasiones".

    OPORTUNIDADES PARA LA PAZ, NO PARA ETA

    Ahora bien, pidió no confundir las oportunidades de ETA con el camino para la paz. "Espero que cuando Zapatero habla de las oportunidades de ETA que se han agotado, no esté hablando de las oportunidades de la paz, porque lo que tenemos que hacer todos es procurar que la paz no pierda oportunidades --agregó--. Las oportunidades son para la paz, no para ETA".

    En cuanto a la teoría de que ETA puede acabar como el GRAPO, Erkoreka quiso recordar que el GRAPO no ha terminado, que todavía se producen detenciones de vez cuando y acciones aisladas, por lo que la equiparación entre ambas organizaciones supone dar por sentado también que ETA no se acaba.

    "Acabar como el GRAPO equivale a no acabar porque quién tiene la certeza de que el GRAPO, pese a su inmensa debilidad operativa, no constituye un mínimo peligro porque existe el riesgo de que pueda rebrotar la tentación de practicar la violencia --argumentó--. El problema de suponer que por la vía policial se ha derrotado a una organización terrorista radica en que no hay certeza absoluta de que se haya acabado con ella, y existe el riesgo de que pueda rebrotar".

    Además, insistió en que "es difícil asimilar" a las dos organizaciones terroristas, máxime cuando en el caso de ETA, "que está más concentrada en un territorio y tiene apoyo político y social, ese tipo de escenarios son más difíciles de conseguir".

    Lo que sí destacó son las "posiciones abierta y públicamente discordantes" en el colectivo de presos de ETA, algo que en su opinión "puede ser reflejo de desencuentros al más alto nivel". "Esos pronunciamientos abiertamente contrapuestos del colectivo de presos, es un buen síntoma y significa que las unidades monolíticas en torno a posiciones impuestas desde la cúpula de la organización están tocando a su fin, si no han quebrado definitivamente", apostilló.

    El dirigente del PNV declinó considerar el asesinato de Ignacio Uría, un empresario euskaldún con raigambre en Azpeitia, como una "estrategia novedosa" por parte de ETA pues considera que "cualquier ciudadano puede ser víctima de ETA, sea empresario, policía o mil pretextos que han utilizado para matar".

    EL PNV REFLEJA EL FRACASO DE ETA

    Tampoco ve "ninguna novedad" en el hecho de que la banda terrorista venga señalando al PNV en sus últimos comunicados pues sostiene que ETA surgió precisamente para conformar un núcleo político alternativo al PNV y lo que representa. "Aunque es cierto que no hayamos sido el objetivo operativo principal de ETA, como otras formaciones, su vocación política ha sido la de desplazarnos como polo más sólido del nacionalismo vasco --argumentó--. Y no lo han conseguido. Somos muestra de su fracaso y es lógico que ahora, enrabietados a la vista de ese fracaso, ellos insistan en la necesidad de arrinconarnos en el marco político".

    El portavoz nacionalista confía en que las formaciones políticas democráticas mantengan su unidad frente a ETA, aunque recalcó que esa unidad "no es absoluta", sino que "se reduce a lo imprescindible y no afecta a todos los aspectos de la política antiterrorista", como se vio con la propuesta de disolver todos los ayuntamientos gobernados por ANV.

    En ese sentido, confía en que la cita electoral de Euskadi no sirva de pretexto a las formaciones políticas para emponzoñar el debate con el componente terrorista. Admitió su preocupación al ver que "dos líderes de dos formaciones distintas --Jesús Eguiguren (PSE-EE) y Antonio Basagoiti (PP)-- han venido a decir que, si ganan ellos, ETA desaparecerá".

    "Es una manera poco decorosa y recomendable de mezclar el terrorismo con el debate político --censuró--. Confío en que el debate político electoral se contamine lo menos posible con referencias a ETA y no se vuelva a incurrir en el error en el que cayó Aznar al asegurar que si gana las elecciones acaba con ETA. Eso, a estas alturas, no se lo cree nadie y es una manera poco leal de afrontar las relaciones con el resto de las formaciones políticas".

    Asimismo, Erkoreka volvió a rechazar la pretensión del PP y de UPyD de acometer una disolución generalizada de los ayuntamientos gobernados por ANV-EAE, pues considera que es "una aplicación arbitraria y e indiscriminada" de la Ley de Bases de Régimen Local, que a su juicio no lo permite. Tampoco ve la forma de reformar la ley, como pretende el Gobierno, para esa disolución en bloque sin vulnerar principios constitucionales esenciales

    Según explicó, ANV, donde gobierno con mayoría absoluta, no convoca el pleno para condenar o dejar de condenar un atentado y se cuida muy mucho de que no haya revueltas o exaltación del terrorismo en la Corporación, por lo que ahí no podrían encontrarse pruebas. Y donde gobiernan sin mayoría, se han condenado los atentados por voluntad de los demás partidos, por lo que, siguiendo la tesis de la disolución generalizada, se podría dar la paradoja de disolver una Corporación que sí condena el terrorismo.

    QUIEN NO CONDENA UN ASESINATO NO PUEDE SER ALCALDE

    Respecto a las mociones de censura donde ANV no tiene mayoría absoluta, insistió en que el PNV tiene claro que "en un ayuntamiento donde el alcalde no es capaz de condenar un asesinato cometido contra un vecino del pueblo, ese alcalde no tiene la dignidad necesaria para seguir gobernando y se justifica plenamente una moción de censura tendente a privarle de la Alcaldía".

    Ahora bien, recordó que para presentar una moción de censura en un ayuntamiento se requiere el apoyo de la mayoría absoluta de la Corporación (la mitad más uno de los concejales) y que hay otras formaciones políticas que impiden que se registren esas mociones de censura porque distinguen en unos municipios y en otros. "Habrá que preguntarles a ellos", concluyó, en alusión a EA, EB y Aralar.