3 de marzo de 2021
26 de septiembre de 2014

Se espera que el pederasta de Ciudad Lineal llegue a Juzgados antes de las 21h, cuando concluye la guardia de la jueza

MADRID, 26 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presunto pederasta de Ciudad Lineal, Antonio O.M., aún no había llegado a las 18.35 horas a los juzgados de Plaza de Castilla para declarar ante la juez María Antonia de Torres, quien estará de guardia de detenidos hasta las 21 horas de este viernes.

La previsión es que el detenido llegue antes de esa hora para que pueda prestar declaración ante la juez de guardia que precisamente es la instructora de las diligencias de investigación. Sobre la causa pesa el secreto de sumario.

Desde primera hora de mañana, la puerta trasera de los juzgados ha estado repleta de periodistas agolpados para captar la imagen de Antonio O.M., quien fue detenido el pasado miércoles cuando dormía en la casa de sus tíos de Santander.

A lo largo de la mañana, curiosos se han acercado ante la presencia de los medios informativos y han expresado su malestar hacia la figura del pederasta. Esta tarde continúan apostados en la zona más de una treintena de periodistas y cámaras de televisión.

A Antonio se le acusa de cinco agresiones sexuales, cinco delitos de retención ilegal, tres intentos de secuestro, dos intentos de homicidio y un delito de allanamiento de morada, según fuentes policiales consultadas por Europa Press. El último delito se imputa dado que una de las agresiones se cometió en la casa de una de las pequeñas.

Ayer, estuvo presente durante más de trece horas, desde las 8.15 de ayer hasta las 10.30 horas, en el registro que los agentes de la Policía Científica realizaron en su vivienda situada en la calle Santa Virgilia Ciudad Lineal. Un día antes, los investigadores estuvieron en la casa de su madre, en la que también habría cometido abusos.

En un exhaustivo registro, los agentes hallaron restos de vomito de una de las pequeñas y otras pruebas biológicas que podrían incriminar al pederasta, que fue detenido el pasado miércoles en la casa de sus tíos de Santander. En el registro, la Policía levantó baldosas y cañerías en busca de pelos u otros vestigios.