3 de diciembre de 2020
28 de octubre de 2020

El etarra Guridi Lasa se niega a declarar en el juicio por la colocación de una maceta bomba en 2000 en Navarra

El etarra Guridi Lasa se niega a declarar en el juicio por la colocación de una maceta bomba en 2000 en Navarra
Imagen de la fachada de la Audiencia Nacional (Madrid) - ÓSCAR CAÑAS - EUROPA PRESS - ARCHIVO

Fiscalía pide 52 años de cárcel por dos delitos de asesinato en grado de tentativa y estragos terroristas, también en tentativa

MADRID, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

El etarra José Ignacio Guridi Lasa, alias 'Xabi', se ha negado este miércoles a declarar en el juicio que se sigue contra él en la Audiencia Nacional por haber colocado supuestamente en noviembre de 2000 un artefacto explosivo en la jardinera ubicada en el alfeizar de la ventana de una vivienda, creyendo que en el domicilio, en la localidad navarra de Cintruénigo, vivía un agente de la Guardia Civil.

Tras esta negativa, el tribunal ha continuado con las declaraciones de los testigos, la mayoría agentes de la Guardia Civil para que se ratificaran en lo declarado en sus informes. La Fiscalía pide para el etarra por este hecho, que no llegó a producirse por un fallo en el mecanismo eléctrico del artefacto, 38 años de cárcel por dos delitos de asesinato en grado de tentativa, más otros 14 años de prisión por un delito de estragos terroristas en grado de tentativa, de conformidad con el Código Penal de 1995, vigente en la fecha de comisión de los hechos.

Conforme al escrito de acusación, Guridi, que formaba parte del comando 'Totto' de ETA, junto con otros dos componentes del mismo y siguiendo las órdenes del responsable del mismo, colocaron el artefacto en la ventana que daba al salón comedor de la vivienda --un adosado--, en la primera planta, "con el objetivo de causar la muerte de un miembro de la Guardia Civil que residió en la misma en régimen de alquiler hasta el mes de marzo de 1996".

Por lo tanto, los etarras desconocían que el agente --que este miércoles ha declarado-- se había trasladado a otra localidad, y que la casa estaba habitada en esa fecha por una mujer --que no era de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado-- y su hijo menor de edad, 4 años.

En el escrito de calificación de Fiscalía se explica que el artefacto estaba en una fiambrera de plástico que colocaron dentro de la jardinera. En el interior de la maceta ubicaron también dos chapas metálicas para que sirvieran de metralla al estallar, y 10,4 kilogramos de explosivo 'titadyne', algo que ha corroborado uno de los testigos perito.

El montaje, que camuflaron poniendo tierra en la parte superior y las plantas habituales de dicho macetero --begoñas--, disponía de un sistema de retardo por relojería que contaba con un reloj Casio a modo de interruptor. Dada la potencia del mismo, habría causado la muerte a cuantas personas se encontraran en la vivienda y hubiera ocasionado la destrucción tanto de la fachada lateral como posterior de la vivienda.

El agente que se encargó de revisar la vivienda en un primer momento, ha indicado que tras el aviso se dirigieron a los domicilios de todos los agentes en esa localidad y a los de los concejales, y también revisaron todos los maceteros públicos y las papeleras de Cintruénigo. Pero en esa ocasión no localizaron nada a pesar de que ya se había lanzado un comunicado a través de medios afines a ETA de la colocación del explosivo.

Este agente ha relatado al tribunal que al mes siguiente, ya en febrero de 2001, regresó al adosado que previamente sólo había inspeccionado desde el exterior y fue entonces cuando encontró el artefacto en una maceta del patio interior. Para hallarlo contó con la ayuda del guardia civil que residió en la vivienda, quien también ha declarado hoy por videoconferencia para afirmar que él sugirió que podía estar en ese macetero justo antes de romperse por la emoción y decir que le habían "destrozado la vida".

EL GRAN DANÉS QUE PUDO LADRAR AL ETARRA

Al remover la tierra seca de la maceta, este agente vio que contenía un tupper y rápidamente procedió a desalojar la vivienda y parte del barrio, por precaución. Por su parte, el agente ya retirado que realizó el informe fotográfico ha corroborado que el artefacto estaba ubicado en el alfeizar que daba a un patio interior de la casa, cercano a una tapia que daba a la calle.

La mujer que residía en la vivienda con su hijo cuando ETA colocó el artefacto, ha explicado al tribunal que el adosado era estrecho y se encontraba a las afueras del pueblo. En la parte trasera había un patio y en él la ventana que daba al salón, donde colocaron el explosivo. Ha recordado que justo encima del salón se encontraba su dormitorio y que al otro extremo estaba la habitación del niño, "todo muy unido".

Al hilo, preguntada por ese noviembre de 2000, ha recordado que una noche su perra, un gran danés tal y como ha recordado uno de los agentes, "ladró como una loca, como jamás lo había hecho" y ella desde la ventana le chilló para que se callara y no molestar a los vecinos. Pero apunta que estaba tan oscuro --la farola que daba a la calle estaba fundida-- que sólo pudo ver los ojos brillantes del perro y no percibió la presencia de nadie más. Esa noche pudo ser la que eligieron los etarras para trepar por la tapia de aproximadamente dos metros y ubicar la maceta en la ventana de la vivienda.

ACTO REIVINDICADO POR ETA

El acto fue reivindicado en diciembre de 2000 en un boletín interno de la organización terrorista (Zutabe) ETA y posteriormente mediante un comunicado en Gara en enero de 2001. También fue reivindicado en 2004 en la publicación de ETA denominada Zuzen.

En el escrito de Fiscalía se recuerda además que Guridi ya ha sido condenado previamente por un delito de atentado y daños terroristas en 2000, por subversión del orden constitucional o alterar la paz pública en 2002, por estragos terroristas y detención ilegal en 2004, por delitos de atentado terrorista y estragos terroristas en 2004, por delito de colaboración con terroristas, falsedad documental con fines terroristas, robo de vehículo, detención ilegal y tenencia ilícita de armas en 2005, y por estragos y lesiones de carácter terrorista también en 2005.

Los otros miembros del comando 'Totto' así como su responsable en la organización no son juzgados en esta causa al estar pendiente la resolución de la orden europea de detención (OEDE) por las autoridades francesas.

Tras la finalización de la sesión de este martes, en la que ha habido problemas técnicos para contactar por videoconferencia con varios de los testigos, el juicio continuará el jueves con las declaraciones de más peritos.