30 de marzo de 2020
14 de febrero de 2014

El Gobierno convoca el Debate de la Nación con actitud receptiva pero remarcando que su agenda reformista no se relaja

Sostiene que la recesión ha quedado atrás, que la reforma laboral ha frenado la destrucción de Empleo y que España ya es "un país fiable"

El Gobierno convoca el Debate de la Nación con actitud receptiva pero remarcando que su agenda reformista no se relaja
EUROPA PRESS

MADRID, 14 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno ha dado el 'pistoletazo de salida' al Debate sobre el estado de la Nación, previsto para los días 25, 26 y 27, enviando al Congreso una comunicación en la que promete "actitud receptiva" pero dejando claro que su agenda reformista "no se relaja" y que la prioridad sigue siendo "cumplir su propósito inicial: dejar atrás la crisis económica y consolidar el camino del crecimiento y la creación de empleo".

En el documento de cinco folios, al que ha tenido acceso Europa Press, no hay mención alguna al debate soberanista catalán y se hace mucho hincapié en la situación económica, dando por hecho que la recesión ha quedado atrás, que la reforma laboral ha "frenado la destrucción de empleo" y que ahora España ha vuelto a ser "un país serio y fiable".

Según señala, llegado el ecuador de la legislatura es hora de "hacer balance" de estos dos años en los que "el Gobierno ha tenido que hacer frente a una situación difícil", pues "la crisis había golpeado con especial dureza" a la economía española, "al acumular graves desequilibrios que la hacían más vulnerable y ponían en cuestión su propia sostenibilidad".

"ESPAÑA ERA LA INCERTIDUMBRE"

"España estaba en el centro de muchas incertidumbres y en una situación de máxima fragilidad --sostiene--. Los ciudadanos otorgaron su confianza al Gobierno para revitalizar una economía poco competitiva, excesivamente dependiente de financiación exterior, con un mercado laboral en el que la destrucción de empleo se convertía en la principal manifestación de la crisis, y unas cuentas públicas seriamente desequilibradas que restaban confianza y credibilidad a nuestro país y representaban el principal obstáculo para la recuperación".

En ese contexto, "la agenda de reformas del Gobierno se centró en un primer momento en superar la situación de extrema gravedad, en la que se planteaba incluso la intervención de la economía española, para, a continuación, avanzar en las transformaciones que permitieran sentar las bases de una recuperación sólida y sostenida de la economía".

Su conclusión es que se ha "devuelto la estabilidad a las cuentas públicas, se ha normalizado el acceso a los mercados financieros y "se han definido las normas e instrumentos precisos para impedir que en el futuro vuelva a repetirse el enorme desfase entre ingresos y gastos públicos, una tarea en la que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal tendrá un papel fundamental".

"En la mejora del marco económico ha tenido una importancia esencial la reforma laboral, que ha permitido frenar la destrucción de puestos de trabajo y favorecer una dinámica que permita crear empleo con menores tasas de crecimiento", apostilla, subrayando además las medidas de estímulo a los emprendedores y la reforma de las Administraciones Públicas.

En este punto, menciona que "avanzar en la simplificación administrativa" y "la reducción de duplicidades y solapamientos" permitirá asegurar un uso más eficiente de los fondos públicos y optimizar la respuesta a las demandas de los ciudadanos.

JUNTOS PODEMOS

"Es un objetivo que comparten todas las Administraciones y que evidencia las ventajas que permiten la colaboración y cooperación entre todos los niveles e instancias administrativas --agrega--. Cabe recordar cómo la aplicación de estos principios ha hecho posible garantizar liquidez a las comunidades o afrontar los pagos pendientes a proveedores. Todo ello demuestra que la suma de esfuerzos sigue siendo la mejor manera de afrontar con mayor fortaleza las dificultades que puedan surgir".

Para el Gobierno de Mariano Rajoy, "España se presenta de nuevo como un país serio y fiable, socio leal que cumple sus compromisos, capaz de participar con voz propia en los asuntos de relevancia internacional y dispuesto a continuar avanzando en el progreso económico y social que merece alcanzar".

"Afrontamos ahora una nueva etapa, en la que hemos dejado atrás la recesión más larga de la democracia, lo que permitirá que las reformas adoptadas desplieguen sus efectos con mayor eficacia y avanzar en el que será el objetivo prioritario del Gobierno en esta segunda mitad de legislatura: trasladar las tendencias que apuntan a la recuperación de la economía a la realidad de los hogares españoles", sostiene.

Y para esta etapa, el Gobierno emplaza a mantener la senda de consolidación fiscal, revisar el modelo de financiación autonómica, para garantizar la igualdad y la calidad de los servicios públicos, y abordar una reforma integral del sistema tributario, con el objetivo de definir un modelo más sencillo que permita garantizar la suficiencia de recursos al tiempo que contribuir al crecimiento económico.

Del mismo modo, promete "seguir trabajando para que la inversión de ideas y medios que supone la iniciativa emprendedora alcance la máxima rentabilidad posible, definiendo un marco económico favorable a la competitividad, en el que puedan encontrar mayores opciones de desarrollo y generar mejores oportunidades para todos los españoles".

"El programa reformista del Gobierno no ha cambiado el rumbo ni ha relajado el ritmo --proclama--. Mantendrá el impulso y la intensidad necesarios para que el cambio de tendencia que ahora se percibe en las variables macroeconómicas, se convierta en una transformación de las perspectivas a todos los niveles".

LA ESTABILIDAD ES UN PLUS

Para todo ello, y desde su mayoría absoluta en las Cortes, el Gobierno subraya que "la estabilidad democrática sigue siendo un valor añadido de primer orden que permite afrontar con determinación reformas de gran calado".

"Un valor que resulta necesario preservar por encima de cualquier incertidumbre, y más aún, exige mantener la determinación en grandes políticas de Estado, como es la lucha contra el terrorismo, con la misma política que está sirviendo para su derrota --afirma--. Una política basada en la fortaleza del Estado de Derecho, la actuación de las Fuerzas de Seguridad y la cooperación internacional, con las víctimas siempre como referente moral".

En un plano más político, reafirma su apuesta por la "regeneración" para "despejar cualquier sombra sobre el funcionamiento de las instituciones y restaurar la confianza que merecen para los ciudadanos". De ahí la Ley de Transparencia y Buen Gobierno, ya en vigor, y las reformas anunciadas sobre partidos políticos, el ejercicio del cargo público, y el tratamiento penal y procesal de la corrupción.

"En definitiva, el Gobierno acude a este Debate con la intención de presentar un balance serio y unas perspectivas de futuro realistas, con una actitud receptiva, abierta al diálogo y confiada en las aportaciones que desde los diferentes grupos parlamentarios se quieran hacer llegar, todo ello con el fin de contribuir al mejor ejercicio de la responsabilidad de gobierno y al adecuado funcionamiento democrático de nuestras instituciones, en el que el marco constitucional constituye la mejor garantía y el mejor ejemplo del valor de la estabilidad y las virtudes del consenso", concluye.