9 de diciembre de 2019
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  • 7 de marzo de 2014

    Jonan Fernández: el camino abierto por los presos de la vía Nanclares es el que el resto de reclusos va a recorrer

    Afirma que, "si verdaderamente hay una voluntad de desarme, las fórmulas se encontrarán"

    Jonan Fernández: el camino abierto por los presos de la vía Nanclares es el que el resto de reclusos va a recorrer
    EUROPA PRESS

    BILBAO, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

    El secretario general de Paz y Convivencia del Gobierno vasco, Jonan Fernández, ve un "punto de encuentro" entre la vía Nanclares, impulsada por presos arrepentidos de ETA, y 'la vía Zaballa', por la que apuesta el colectivo del EPPK, tiene un "punto de encuentro" y cree que el "camino" abierto por los primeros es el que el resto de reclusos "ahora" va a recorrer.

    En una entrevista concedida a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Fernández ha señalado que la 'vía Nanclares' fue un "esfuerzo" de un grupo pequeño de presos por desarrollar las posibilidades que daba de sí la vía legal en materia de beneficios penitenciarios y reinserción.

    A su juicio, el "viraje" que ha dado ahora el colectivo de presos es un "viraje" para aceptar la vía legal. Por lo tanto, cree que, entre la vía Nanclares y la vía Zaballa, hay un "punto de encuentro" y es "que se trata de la vía legal".

    "Otra cosa es que cada uno le quiera poner la etiqueta que le quiera poner. Es bueno que nos situemos en la realidad y no hay más cera que la que arde y donde estamos situados es en el margen que ofrece la legalidad ordinaria en materia penitenciaria", ha añadido.

    En su opinión, existe "un entendimiento básico" en torno a la interpretación de la legalidad ordinaria en materia penitenciaria y "ahí confluyen la vía Nanclares y la vía Zaballa". "Y, en definitiva, podríamos hablar de la vía legal", ha señalado.

    Asimismo, ha añadido que el camino que han abierto los presos de la vía Nanclares, "que han sido acusados de todo por parte de algunos sectores", es el camino que "se va a recorrer" ahora. "Que nadie se llame a engaño. Ésta es la realidad", ha manifestado Fernández, que ha opinado que "el esfuerzo" que han realizado "no está llevando a una respuesta acorde con lo que representa realmente".

    UNILATERALIDAD

    El responsable de Paz y Convivencia del Gobierno vasco ha subrayado que se han producido "cambios importantes" en los últimos meses, en referencia a la postura de los presos y al "cambio de esquema" que supone pasar plantear un "esquema bilateral" de desarme a aceptar "un esquema unilateral e incondicional". Estos pasos, ha indicado, apuntan a que "seguimos mejorando más despacio de lo que querríamos, pero no estamos parados".

    Asimismo, ha advertido de que, si bien el desarme de ETA es "algo urgente" y necesario para "poder pasar página", la convivencia es "la gran tarea" para el "proyecto de futuro".

    En este contexto, ha explicado que el Gobierno sigue el Plan de Paz para desarrollar "un itinerario que debe llevar a consolidar el fin de la violencia y desplegar un marco de convivencia normalizado". De las 18 iniciativas de este Plan, seis están en marcha, y para el verano se pretende que estén activadas 14, de forma que, para final de año, se tenga "prácticamente las 18 en marcha".

    Fernández ha asegurado que el Ejecutivo vasco va a seguir con su propio "guión" de trabajo "con independencia de que otros se muevan o no". No obstante, considera "fundamental tratar de coser dos tipos de entendimientos: por un parte, es fundamental buscar algún tipo de entendimiento con el Gobierno de España y con el líder de la oposición --que puedan tener un marco básico de relación-- y que aquí seamos capaces de gestar un entendimiento entre las cuatro grandes familias políticas".

    Asimismo, ha apuntado que "se va a seguir contando, sin ninguna duda", con la Comisión Internacional de Verificación, aunque "si hará falta el apoyo de alguien más, si deberá completarse ahora no lo podemos saber", aunque "tampoco habría que descartarlo".

    Los verificadores, según ha señalado, tienen "voluntad de continuar" con su labor y "cuentan con un apoyo significativo y suficiente por parte de partidos vascos, de entidades vascas e instituciones vascas", si bien ha reconocido que "sería deseable que ese apoyo cubriera un ámbito mayor".

    En este sentido, ha manifestado que, aunque su labor tendrá que desarrollarse "con dificultades importantes", los verificadores son "gente con experiencia en este tipo de situaciones" en otros procesos de paz. "Si verdaderamente hay una voluntad de desarme, las fórmulas se encontrarán", ha confiado.

    Fernández ha insistido en que "es difícil" establecer plazos para el desarme y ha apuntado "lo importante es la conclusión que sacamos de este primer paso que se ha dado", que ha puesto de manifiesto "cuántas dificultades hay para avanzar y el análisis de esas dificultades no nos debería llevar a concluir que el proceso será más largo y más difícil, sino que el proceso tiene que ser más rápido y muy bien ordenado".

    El Gobierno vasco no se ha planteado rebajar el apoyo a los verificadores porque no ve "ningún motivo" para dejar de considerar que sus gestiones sean "fiables y seguras".

    LA IGLESIA Y LAS VÍCTIMAS

    Por otro lado, ha señalado que la Iglesia, "como otras institUciones", puede jugar "un papel importante" teniendo en cuenta su "capacidad de pluralidad como pocas la tienen" que supone "un potencial que debe ser aprovechado en la energía de una sociedad". No obstante, ha precisado que es la propia Iglesia la que deber determinar cuál debe ser su papel.

    También ha alertado del riesgo de que "se produczca una separación entre víctimas y sociedad", algo que ocurre en procesos de paz en los que la sociedad "avanza hacia la normaliozación" y la víctimas han sufrido "una ruptura tan terrible" que "no termina de encontrar que no termina de encontrar una explicación a lo que le ha pasado satisfactoria".

    "Hay que tratar de evitarlo", ha advertido el responsable del Gobierno vasco, que ha considerado que "mucho más cuando hay voces organizadas que, en nombre de las víctimas, están desarrollando mensajes muy extremos". Por ello, ha pedido "entre todos buscar la manera de fomentar una confluencia entre el centro de la sociedad y las víctimas, que en su gran mayoría están en esa posición", aunque no "las voces que le representan".

    Finalmente, se ha mostrado convencido de que un reconocimiento "autocrítico" de lo que ha supuesto ETA en las últimas décadas "ayudaría mucho a quitar obstáculos y a abrir un itinerario diferente".