24 de octubre de 2019
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  • 23 de febrero de 2010

    El juez obliga al Palau a readmitir a Clara Millet o a indemnizarla

    BARCELONA, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

    El Juzgado del Social número 33 de Barcelona ha declarado improcedente el despido de Clara Millet, hija de Fèlix Millet, que se hizo efectivo el pasado 12 de noviembre, y ha condenado a la Fundación Orfeó Català-Palau de la Música Catalana a readmitir a la joven o a pagarle 79.098 euros en concepto de indemnización.

    Clara Millet presentó una demanda contra la institución después que la dirección del Palau --una vez su padre y su mano derecha, Jordi Montull, confesaran el desvío de fondos-- le comunicó su despido disciplinario y argumentó que la joven, además de tener cargos de responsabilidad, también había sido beneficiaria directa de algunas de las irregularidades, como el pago de su boda en el Palau en junio de 2002 o lujosos viajes a la Polinesia o a Maldivas.

    No obstante, el juez estima que en la carta de despido de Clara Millet si se pueden considerar ciertos los hechos relatados pero no se ha podido probar que la demandante tenía conocimiento alguno que le sea disciplinariamente imputable más allá de disfrutar y gozar de su boda y dos viajes familiares.

    Las facturas relacionadas con su boda que sufragó la Fundación y que el informe de Deloitte destapó ascendían a un total de 56.987 euros, al margen de no cobrar el alquiler de espacios y salas del Palau por un valor imputable de 26.784 euros.

    De hecho, el escrito del juez deja constancia que la joven quería una boda más íntima, pero que fue su padre quien le dio una dimensión de evento social.

    Así, el magistrado resuelve que el Palau no ha podido probar que Clara Millet tuviera conocimiento del origen irregular de los fondos utilizados en su boda y viajes, así como demostrar su connivencia en el desfalco mediante la emisión de una factura falsa.

    En el juicio por el despido, celebrado el pasado 12 de febrero, la hija de Millet negó categóricamente tener conocimiento alguno de los gastos que sufragó la Fundación el día de su boda o sucesivos viajes.

    El juez considera congruente y creíble la radical negativa de Clara Millet ante las acusaciones que vierte el Palau y recuerda que ella no consta en las actuaciones penales en curso.

    Además, el magistrado destaca que el propio economista autor del informe de Deloitte no pudo constatar con claridad que hubiera ningún elemento en su informe que permitiera ya no sólo acreditar sino que ni tan sólo interferir que la demandante tenía conocimiento de las irregularidades imputadas --como un estudio, que no existió, titulado 'Estudio Económico de mercado extranjero para el año que viene'-- que podría vincularse al departamento que ella dirigía.

    Clara Millet entró a trabajar en el Palau el 15 de enero de 2001 de la mano de su padre, primero como a directora adjunta de márketing y después, en 2006, como directora del departamento de internacional de la institución. Cuando la despidieron, tenía un sueldo bruto al mes de 5.967 euros.

    Cuando asumió este último cargo, Clara Millet también pasó a integrar el denominado Comité de Dirección del Palau, junto a su padre, Jordi Montull, Gemma Montull, Rosa Garicano, Anna Morante y Elisabeth Barberà.

    En la sentencia notificada este martes, y que se puede recurrir, el magistrado también constata que Clara Millet ya en septiembre, al darse a conocer los hechos cometidos por su padre, propuso a Mariona Carulla, actual presidenta del Palau, llegar a un acuerdo para hacer efectivo el cese, pero ésta le transmitió que podía seguir trabajando, ya que había realizado una buena gestión en el departamento de internacional y "confiaban en ella".